El Dr. Simi. La simpatía en las calles de México

El Dr. Simi. Un personaje  grandullón y bonachón vestido de blanco. Ese entrañable médico que veréis en muchas calles y avenidas de México

El Dr. Simi representa para mí uno de los personajes más curiosos que tiene México hoy en día. No lo veréis en programas de televisión, ni en Netflix, ni es un influencer de Instagram.  Tampoco es un protagonista de cómic. Si vais  recorriendo el país por los 32 estados de la República Mexicana os toparéis con él caminado por cualquier acera o bocacalle.

El Dr. Simi en una calle de la Ciudad de México por Navidad.

En ese momento descubriréis al protagonista de este post: Al ¡Dr. Simi! Siempre bailando frente a una farmacia con aspecto de médico, gordo, con su bata blanca y amplia sonrisa bailando y balanceando al son de una alegre música.

Este simpático doctor está presente en las calles mexicanas desde 1997 a raíz de que el empresario Víctor González Torres emprendiera el modelo conocido como «farmacias similares» las cuales ocasionó un notable giro en el sector farmacéutico mexicano. Su idea fue reducir el coste de los medicamentos sin perder sus principios activos de similar filosofía que los conocidos como genéricos en Europa y más asequibles para la población más desfavorecida.

Su lema «Lo mismo pero más barato», y todo ello con un toque desenfadado para todo aquel que acude a una farmacia. Un tipo de comercio que, de normal, no genera mucho ánimo para los sufridos pacientes que acuden allí.

El Dr. Simi bailando con una clienta en Zacatecas

En lo particular, tengo bastante simpatía por este peluche gigante con forma de doctor maduro y experimentado con un aspecto que desprende alegría, confianza y cercanía. En especial, porque coincide en el tiempo desde el año que empecé a visitar México, allá por el verano del año 1998 hasta la actualidad en más de una veintena de ocasiones.

En horas de mayor stress y actividad social del día, cuando la gente acude con prisa a su lugar de trabajo o a estudiar, aparece siempre el Dr. Simi y está dispuesto a saludarte, hacerse un selfie contigo e incluso bailar.

Sí, el Dr. Simi es también un reclamo comercial. Una forma de llamar la atención para que entres en la farmacia y adquieras un producto. Eso es cierto, pero al menos es una manera más original de hacerlo y en ningún caso se siente el viandante presionado.

Personalmente, he hecho muchas veces uso de esta cadena de farmacias del Dr. Simi y, además muchas de ellas, disponen de un servicio de atención médica por 70 pesos. Estas consultas médicas de atención primaria son atendidas por profesionales de la medicina cuyos medicamentos son recetados para comprarlas en la farmacia del Dr. Simi. También expenden certificados médicos.

El Dr. Simi es una calle de la Ciudad de México en Navidad

A muchos les parecerá que son unos aprovechados, pero considero que es un módico precio (algo más de 3€) por un servicio que te ahorra tiempo y te evita el engorro de ir al centro de salud. Hay que reseñar que en México no todo el mundo tiene acceso gratuito al sistema de salud o al menos hasta hace poco tiempo. No sé si ahora hay atención médica accesible a todos los mexicanos, para los extranjeros no. Las consultas del Dr. Simi pueden ser por tanto una solución para enfermedades típicas del viajero o el turista como la conocida venganza de Moctezuma, procesos gripales o enfermedades comunes.

Precio de 30 pesos. Eso costaba en diciembre de 2013 la consulta del Dr. Simi

Muchos os preguntaréis: ¿y por qué le ha dado a Carlos por contarnos la historia de este personaje? Es cierto que el Dr. Simi no es parte de la cultura popular como sí la representa Cantinflas, el Chavo del Ocho, el Chapulín Colorado o el Santo, pero su figura me ha acompañado al encontrarme con él en muchos de viajes por México.

Recuerdo de manera especial una ocasión que crucé la frontera desde El Paso (Estados Unidos) a Ciudad Juérez.  Tenía muchas ganas de volver a México, y tras cruzar el puente internacional de Lerdo y caminar unos 100 metros lo ví, allí estaba bailando en medio de la acera. Era él, el Dr. Simi «¡¡Estoy en México!!» me dije con júbilo en mi interior.

Con el Dr. Simi en Ciudad Juárez tras acabar de pasar la frontera desde EEUU.

He de comentaros también que he visto el Dr. Simi en otros países de Latinoamérica como en Guatemala, Perú y Chile. Si algunas vez viajáis por México y veis a este grandullón blanco por las calles y, como ya habréis leído este post, ya sabréis de quién se trata. Dadle saludos de mi parte…

Si os gustó  este post, seguro que os encanta este otro que hice sobre el Santo, el enmascarado de plata.

By Carlos Martinez
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