MATOPOS. El lugar de caprichosas formaciones rocosas de Zimbabue.

Matopos, otro secreto natural bien guardado de este peculiar país del África austral que envuelve atractivos poco conocidos… 
 
Matopos. Zimbabue Agosto 2011
A 35 kms. al sur de Bulawayo, nos encontramos con el Parque Nacional de Matopos, o Matobo como también es conocido.
En otra ocasión abordé las Ruínas del Gran Zimbabwe , otra referencia irrenunciable que todo viajero ha de conocer en su recorrido por Zimbabue. Si bien, con el Gran Zimbabue quedé prendido del legado de civilizaciones desconocidas para el gran público del continente africano, en este caso de Matopos, la “caprichosidad” que nos ofrece la naturaleza no nos decepciona nunca. Matopos nos ofrece un buen ejemplo donde no sólo lo verde, frondoso o selvático tiene la exclusiva de la belleza natural. Un paraje natural declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 2003 con curiosas formaciones rocosas asentado en extensas áreas graníticas y además con otros atractivos para considerar.
formaciones rocosas de Matopos
Para llegar, es un poco complicado con transporte público. A no ser que se pueda alquilar un coche o motocicleta.
Desde el hotel Berkeley de Bulawayo, gestioné la visita un día antes para buscarme un conductor particular que nos llevara a mi esposa y a mí. 
 
En la entrada hay que registrarse y  pagar una tasa de 15 USD. Desconozco si era por coche, o por los dos pasajeros. Adicionalmente, 10 USD para tener el derecho a subir al World´s View  y ver unas pinturas rupestres junto con un pequeño museo etnológico.

El conductor, se parecía al cantante King Africa. Solo le faltaba cantar La Bomba, poco más necesitaba. La verdad es que nos contó muchas cosas curiosas del país que desconocía.

Al poco de entrar al parque, hay un memorial en honor de lo caídos zimbabuenses en la Primera y Segunda Guerra Mundial durante la época de Rodhes. Se trata de una humilde cabaña cercada con nombres de combatientes.

 
A lo largo de una tranquila carretera escénica y nada transitada, se observa un paisaje árido de vegetación baja, estrechos valles y colinas con formaciones de granito que se asocian figuradamente a escenas humanas. Como la de una madre con su niño, y cualquier otro objeto que se desee imaginar por las formas de las piedras.

Toda está área fue parte del Reino Ndebele durante muchos años hasta que llegaron los colonizadores británicos.

También es una zona rica en fauna , sobre todo de rinocerontes aunque no vi ninguno. Eso sí, los omnipresentes y traviesos babuinos, y las solemnes águilas, facimente observables en cuanto  echas la vista al cielo.
 
Sobre las pinturas rupestres, se encuentran en una cueva abierta llamada Pomongwe. En frente hay un pequeño museo con artefactos de la época de la Edad de Piedra.
Del estado en que se encuentran las pinturas, no sé como catalogar tal improperio al arte rupestre.
Según me comentó un guarda, desaparecieron por culpa de un ácido que usaron para conservarlas y ocurrió precisamente el efecto contrario. Una pena.
Pomongwe caves ( Matopos)

En cualquier caso, hay más cuevas en Matopos y con pinturas mejor conservadas, pero no las visitamos.

Finalmente y destacable para visitar es el World’s View. Una especie de Valle de los Caídos que crea un poco de controversia entre la población. Primero porque es un lugar espiritual y sagrado para el pueblo Ndebele y por otro lado porque es donde yace el que fue colonialista y presidente Cecil John Rodhes, que por muchos años dio nombre al país como “Rodhesia”. Ha habido varios intentos de exhumación y traslado a otro lugar pero sin éxito. Se mezcla por un lado lo simbólico, pero también el lado económico como reclamo turístico para ser visitado.
El legado europeo  ha quedado muy marcado hasta hoy en el país y no trae buenos recuerdos.
Con independencia de estos detalles, en una enorme superficie de piedra de granito maciza con tonos ocres en la cima de una montaña. Uno de los lugares más tranquilos que he estado.
No hay nadie, ni vigilantes, y el silencio es solo interrumpido por la brisa. Lo más sorprendente son las  gigantes piedras redondeadas que hay en la superficie que demuestran una vez más el capricho de la naturaleza de esta zona. Algo inexplicable cómo llegaron o se formaron allí arriba. Las vistas que se ven hacen buen honor al nombre del lugar.
La tumba de Rodhes se encuentra encastrada justo en la cima bajo una placa de cobre, y ocasionalmente custodiada por algunas lagartijas de colores que se pasean sobre ella.
A pocos metros, el Shangani River Memorial recuerda otro espisodio bélico de la historia del país en honor a los caídos de la Guerra Ndebele.
Tombe of Cecil Rodhes in Matopos
En conclusión, otro atractivo natural que nos ofrece este país, que si exceptuamos las Cataratas Victoria, es apenas visitado. Circunstancia muy aprovechable para los que nos gusta la tranquilidad, una naturaleza particular, y que cuando te vas, te deja muchas sensaciones remanentes…

Quizás si te gusto este artículo, te interese este otro de: Las Ruínas del Gran Zimbabue y Masvingo

By Carlos Martinez©

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1 Comment

  1. Terreno desconocido para mí, pero me nombras al tal Rhodes y me pongo firme, se me tensa el cuello, y me dan ganar de gritar ¡fuera, fuera!. Genuino personaje. No conozco Zimbawe y eso que he estado dos veces en su frontera (por Mozambique, en Manica, y por Zambia, en las Cataratas Victoria). Algún día iré.
    Un abrazo.

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