VANCOUVER. Mi ciudad de Canadá

Unas pinceladas de Vancouver. Una ciudad dirigida a los amantes de la multiculturalidad y el gusto por el buen vivir…

Vancouver, Canadá, Febrero 2007

En esta ocasión voy a comentaros mis impresiones de esta ciudad del oeste canadiense. Vancouver no es un destino de aventureros, ni de intrépidos viajeros. Más que un lugar para visitar sería un lugar para vivir. No lo digo yo, por muchos años ha sido reconocida por todos los sondeos en esta materia, como la mejor ciudad para vivir.

Caí aquí para hacer un curso de inglés avanzado de mes y medio en el año 2007. Me coincidió en el mes de febrero con lo que me tocó un periodo bastante gélido para lo que acostumbro en mi Valencia. En cualquier caso, Vancouver puede presumir de ser uno de los lugares menos fríos de este enorme país.

Uno de los aspectos que me agradaron sobremanera es su multiculturalidad. Basta coger un autobús o el metro y te das cuenta de la variedad étnica que hay: Chinos, coreanos, iraníes, hindúes y de origen europeo copan esta variedad cultural que se puede reflejar por la cantidad de tiendas y restaurantes temáticos que te puedes encontrar. En Vancouver precisamente descubrí la comida coreana, mi favorita de Asia.
Si queréis ver “animosidad” urbana de cafés, restaurantes, tiendas , supermercados, librerías, etc, en la Robson St. hay para entretenerse un buen rato. Esta calle atraviesa casi por completo la ciudad de este a oeste.

Pero para mí, pasear por el barrio de Gastown es lo que más tiene que ofrecer para buscar rincones con un toque más pintoresco. Las calles adoquinadas y flanqueadas con pilones unidos con cadenas, le dan ese toque romántico. Y sobre todo su reloj de vapor Steam Clock , inconfundible por su constante vapor que exhala por la parte superior como si de una vieja locomotora se tratara. Un barrio que no le faltan estudios y galerías de arte, restaurantes de alto postín y mucha vida nocturna.

Vancouver dispone de sobrados parques y lugares para disfrutar del aire libre. Los vancuveritas no desaprovechan un día de sol para salir con la familia, correr o hacer mindfulness en ellos. El más conocido de todos es el Stanley Park. Un parque enorme… el mas grande Canadá donde no te aburrirás. En él podéis ver fieles reproducciones de Tótems de antiguas civilizaciones precolombinas que habitaban esta región de América del Norte. Además del Stanley hay otros muy buenos como el Queen Elisabeth y el PortSide View Park.

¿Os gustan los mercados? En Vancouver, son el paraíso para comprar fruta de todo el mundo, y de calidad. No digamos nada de productos de panadería y fina repostería, delicatessen, salazones y pescado fresco, tanto de costa como de los vivos y caudalosos ríos de Canadá. Si os gusta el vino, no perder la oportunidad de compraros una una botella de ice wine. Un vino muy popular de la zona obtenido de la uva congelada. Estáis en el lugar ideal para probarlo. Si tenéis que ir a un mercado, yo os recomiendo el de la Isla Granville. Toda una referencia de la ciudad. Además, los Farmer Markets son también buena alternativa repartidos por toda la ciudad.

Vancouver como dije al principio del post es una ciudad muy cosmopolita, y entre las comunidades asiáticas más numerosas no puede faltar la china. En la Pender St. cerca de Gastown, y pegado a ella, JapanTown o Little Tokyo. No difieren mucho de otras que hayas visto en otras ciudades del mundo con su inconfundible y enorme puerta china que te da la bienvenida al barrio.

Para moverse, el transporte público de Vancouver está a la altura de la categoría de la ciudad que se merece. Y digo también, a la altura, de una manera literal. El Sky train, como su nombre induce,  circula en viaducto uniendo áreas de extrarradio de una manera eficaz, y cuando llega al centro de la ciudad se convierte en subterráneo. Tecnológicamente fue en su momento uno de los primeros sin maquinista y no creo que haya ningún vancuverita que no esté orgulloso de su Skytrain. Y si os queréis mover al West Vancouver, situado al otro lado de la ciudad separada por la bahía, tenéis el SeaBus: un enorme transbordador que en 12 minutos te pasa al otro lado sin enterarte.

¿Y para entretenerse? Bien…¿Cómo no va a haber en una ciudad como ésta? Para todos los gustos: Clubs de copas,  coffee-shops a porrillo, megacentros comerciales como Metrotown o Pacific Center, el Palacio de Congresos, el Canada Place para exhibiciones y congresos. Y un lugar para mi imperdonable en Vancouver si no vaís aunque sea por curiosidad: Ir al Rogers Arena y ver un partido de los Canucks de Hockey sobre hielo. Nada que ver con otro tipo de deportes de cancha.

Vancouver también goza de un situación ideal para conocer otros lugares de interés relativamente cerca: La isla Victoria, que hace honor a su nombre por sus edificios de estilo victoriano, Tofino conocido como el paraíso de los surferos, Whistler para los esquiadores,  e incluso cruzar a Estados Unidos y conocer la ciudad de la lluvia: Seattle.

En fin, rompiendo un poco el estilo de describir lugares un poco singulares, describo en una pinceladas esta ciudad del occidente canadiense y que me dejo tan buen sabor de boca como ciudadano del mundo. Como tú, yo y todos los que nos gusta menearnos por el mundo…

By Carlos Martinez. Prohibida la reproducción parcial o total de textos y/o fotos sin autorización del autor en cuyo caso vendrá citada la fuente.

2 Comments

  1. No hay duda que te impresionó, para que la traigas ahora después de 10 años de tu estancia. Por lo que se desprende de lo que dices, muy importante también para los canadienses que tienen en ella una salida ideal al Pacífico.
    [Habrá que visitarla!!!….. algún día].
    Por poco se queda EEUU con ella.
    Un abrazo.

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*