TARABUCO. Cuna de la cultura Yampara de Bolivia.

Tarabuco. Bolivia Enero 2010

Corría el año 2010 cuando visité este país andino del que todavía mantengo memorables recuerdos. Apenas he escrito de él, pero sin dudar, está en mi top cinco de los mejores países para visitar. Hoy me topé con fotos Bolivia y qué mejor que hablar un poco más de este país que lo tengo descuidado.

Tarabuco es ese típico pueblo que visitas en un día desde una ciudad base importante por su reclamo de un mercado indígena típico que ponen tal día a la semana. M Para que os hagáis cierta idea se me vienen a la cabeza otros similares como Chichicastenango en Guatemala u Otavalo en Ecuador.

                                                                            Mercado de Tarabuco

En este caso andaba en Sucre. La Ciudad Blanca de Bolivia de la que los sucreños presumen de tenerla como su capital constitucional. Ciudad en pugna constante con La Paz la cual es la capital legislativa. Tras cuatro días recorriendo esta bella señorial ciudad ya se hacía demasiado para este viajero a pesar de la riqueza arquitectónica que posee. El estar atado a una fecha de vuelo me llevó a buscar algo para mi último día. La chica del restaurante Bibliocafé junto a la Plaza 25 de Mayo donde solía comer ya me insistió en varias ocasiones: “Vaya ya a Tarabuco. Le gustará”. Bien, pues me cogí un trufi que es como se les conoce a los minibuses allí y, para Tarabuco que me fui.

                          Trufi boliviana

Muchos de esos minibuses mantienen aún palabras escritas en coreano y japonés de donaciones o comprados de segunda mano de esos países. También hay agencias que organizan tours a Tarabuco pero como siempre digo, a parte del precio, el compartir viaje con la gente local e ir por tu cuenta en transporte público le da un plus a cualquier trayecto.

A algo más de una hora de Sucre en una carretera “de lujo”, comparada con la media del país que son de tierra y sinuosas, llegué a Tarabuco. Domingo y día de mercado era la binomio perfecto para que hubiera al menos animación, o eso es lo que este viajero tenía preconceptuado.

Tarabuco es el epicentro del pueblo Yampara y hasta allí llegan cada domingo pobladores de la zona para poner a la venta   gorros, sandalias, coloridas mantas, manteles  y ponchos. La lana, el cuero y la alpaca son los materiales que más presencia tienen en la elaboración de esos productos expuestos allá donde pongáis el ojo en muchas calles aledañas a la plaza.

                                                               Telares típicos de Tarabuco

Veréis también que se pueden adquirir productos agrícolas y animales de cría para su venta. Se dice que usan el trueque como método de pago pero lo cierto es que no observé ninguna transacción de este modo entre los comerciantes. Será dificil que veáis a alguien sin sombrero, gorro,o incluso un especie de montera de lana típica de los Yamparas. Y no os voy a engañar, lo vi bastante enfocado al turismo, pero aún así creo que vale la pena por el colorido de la vestimenta de la gente.

                                                             Monumento al guerrero Yampara

Os llamará la atención si pasáis por la Plaza Principal la estatua de un guerrero Yampara. Hasta ahí todo normal, pero lo que se hace desgarrador es verle con el corazón en su mano y sangrando de un soldado realista español cuyo moribundo cuerpo yace a sus pies. En muchos países de Hispanoamérica he visto episodios de odio hacia la “madre patria”, pero como éste y a día de hoy, no he visto en ningún lado. También es cierto y siendo justo que del mismo modo los he visto de manera positiva hacia los españoles. Viendo este monumento también entiendo el malestar por ejemplo que provoca ver la estatua de  Hernán Cortés en Medellín de Extremadura pisoteando la cabeza de un azteca. Pero bueno, algún día profundizaré más sobre este asunto. Da para mucho…

                                                                 Patio de comidas de Tarabuco

Volviendo al pueblo, es posible que no gastéis más de cuatro horas en Tarabuco. El pueblo es más bien pequeño y no tiene un especial interés en cuanto a arquitectura y, entre comer y ver la animación del mercado no creo que merezca mucho más. Si os apetece comer lo podeis hacer en el mercado o sobre la marcha en puestos de comida que hay en un patio cubierto. Si os van este tipo de pueblos con ese toque tradicional para pasar un rato, Tarabuco es una buena opción y ver algo diferente a la capital.

By Carlos Martinez. Prohibida la reproducción total o parcial del post (fotos y texto) sin consentimiento del autor en cuyo caso vendrá citada esta fuente.

1 Comment

  1. Interesante, joven viajero y amigo.
    Esas ciudades de cultura ancestral y, casi siempre, precolombinas tienen un encanto espacial. Tienen magia, esencia y realismo. También me acuerdo de Chichicastenango y Otavalo, donde los lugareños descienden de las montañas, o atraviesan valles y ríos para asistir a los mercados tradicionales. Auténtico!!, al menos, en parte.
    En cuanto a la estatua del guerrero yampara, me hiciste recordar a la búsqueda que yo emprendí por encontrar a Trujillo en la plaza de Lima. Mi libro-guía decía que había una, pero allí no estaba. La encontré (marginada) , después de una hora (no quería preguntar por ella) en un parque a las orillas del río. Sin pedestal, por supuesto. Otro ejemplo de la distancia que quieren tener los actuales locales con ‘sus hermanos’ del otro lado del Atlántico.
    De Bangladesh te decía el otro día que iré; de Bolivia, no puedo menos que decirte lo mismo.
    ¡Iré!!!.
    Gracias, hermano.

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