ORURO. Respirando folclore boliviano.

Bolivia, Enero 2010

De camino entre La Paz y los Salares de Uyuni, esta ciudad del altiplano Boliviano no debería pasar desapercibida para cualquier viajero que desee pasar una estadía de dos días tranquilos para disfrutar de sus museos, gastronomía, mercados, cultura minera y sobre todo, su folclore. Dicen que los carnavales de esta ciudad son unos de los más importantes, no sólo de Bolivia sino de Latinoamérica. Hacer coincidir la visita con esta celebración seria una excusa perfecta para conocer la ciudad.
A Oruro llegué desde La Paz en bus de los muchos que salen de la terminal Ómnibus de La Paz. El bus parecía que no salía nunca del casco urbano y conurbado de La Paz pues hizo muchas paradas y prolongadas, sobre todo en la zona de El Alto de la capital boliviana. Una vez se alejó de la capital, la carretera estaba en buen estado para la media de las carreteras que hay en el país y tardó como casi cuatro horas en llegar.
Si bien Oruro no estaba inicialmente en mis planes para visitar, si me vi atraído por la idea de ir a Oruro como base para tomar el tren Expreso del Sur hacia Uyuni. Es de sobra conocido que en Latinoamérica desgraciadamente no hay muchas oportunidades de tomar un tren de viajeros para desplazarse, y en Oruro era una ocasión que se me presentaba y no podía desaprovechar.
Casco minero en la entrada de la ciudad.
 De la terminal de autobuses me fui directo a la estación del tren y lamentablemente el tren que me tendría que conducir a Uyuni fue cancelado. Vaya decepción me llevé ya que no había otro tren hasta el martes siguiente, y la razón no fue por que hubiera habido desprendimientos en la vía, o que se hubiera estropeado la locomotora, sino porque simplemente el presidente Evo Morales declaró ese día festivo.
La declaración de ese día como festivo fue dos días antes de la fecha, el ” Día de la Fundación del Estado Plurinacional de Bolivia” que curiosamente coincide con el día de su posesión como presidente .Y digo yo ¿Qué no puede funcionar el tren ese día? ¿Qué tendrá que ver una cosa con la otra? ¿No es un servicio público? ¿No se puede planear estos días festivos con más antelación? Aunque me hicieron la devolución del billete que había adquirido en La Paz obviamente no compensó mi enojo.
Pero no era momento de calentarse más y como dice el dicho, ¿tienes limones? Pues haz una limonada. O dicho de otra manera ¿Estas en Oruro? Disfruta de Oruro y lo que esta ciudad te puede ofrecer.
Tren Expreso del Sur en la estación de Oruro.

Una vez abandonada la estación ferroviaria había que ir en busca de un hotel. Cruzando la calle aproveché para cambiar euros en una caseta bastante fiable y a lo largo de la misma vi algunos puestos de venta de artículos musicales.

No me pareció difícil encontrar hotel, tras tantear algunos cercanos a la estación que venían en la famosa guía azul, y que no me convencieron, seguí caminado y encontré el Hotel Houston en la calle 6 de Octubre, un hotel sencillo y aseado de unos 15€ al cambio y que estaban remodelando. El gerente del hotel me ofreció un trato muy exquisito y me dio muy buena información de lugares para visitar, restaurantes etc. y que pagando algo más extendí mi salida del hotel hasta las nueve de la noche.
Algunos lugares para visitar:
Plazas 10 de Febrero y Manuel Castro Padilla.

 

Prefectura de Oruro.
Para seguir mi costumbre como con cualquier ciudad que llego por primera vez, fue el ir buscando el centro que en el caso de Oruro es la Plaza 10 de Febrero o conocida también por la Plaza principal. De camino a la plaza me llamó la atención notablemente unas pastelerías que exponían como en vitrinas muy visiblemente hacia la calle unas tartas bien hermosas. Me recordaba mucho a los pasteles que se estilaban antiguamente para las comuniones muy grandes y con mucho merengue, no como las que hacen ahora más finas. También tiendas tipo imprenta para tarjetas, calendarios y celebraciones como bautizos, quinceañeras, bodas etc.
En bastantes países de Latinoamérica es muy común que haya calles y plazas principales con nombres de alguna fecha, casi siempre relacionada con la independencia o alguna importante batalla o conmemoración histórica. En este caso el 10 de Febrero que da nombre a la Plaza principal representó un día especial de sublevación contra la dominación española en Oruro.
Plaza 10 de Mayo.

En esta plaza, además es un lugar de concurrencia de los orureños recobra mucha vida sobre todo los fines de semana. Aquí se puede uno sentar en un banco cerca del kiosco o en los alrededores de la fuente y dependiendo de la hora, ver niños jugando, vendedoras ambulantes con su típico sombrero  de hongo andino vendiendo gelatinas de Chantilly, mineros jubilados leyendo el diario, e incluso hasta mariachis si coincide en un día de que se celebren festejos de los 15 años. En estas celebraciones tan arraigadas en Latinoamérica, las chicas que cumplen esta edad se visten como auténticas novias, y van bien acompañadas de chicos elegantes, no sin antes pasar por la catedral de la ciudad donde se juntan con más quinceañeras llegadas en coches gustosamente decorados con globos.

La Plaza está rodeada de edificios oficiales como el Ayuntamiento, el Consejo Municipal y la Prefectura de Oruro. Ésta en particular ocupa todo el flanco norte de la plaza y destaca por tu fachada blanca, los numerosos arcos que se ven en la parte inferior y en sus ventanales. Para mí un paseo por la plaza no estará completo sin entrar en el legendario café Center situado en una esquina en frente la Prefectura. Dicen de él que es un lugar emblemático, con mucha historia y gente importante que ha pasado por allí. Aquí me tomé uno de mis mejores capuchinos en Bolivia y en general un buen lugar para un descanso sobre todo en las horas centrales del día donde el calor pega duro.
Plaza Manuel Castro Padilla.
 Anexo a la plaza está otra más pequeña en honor a Manuel Castro de Padilla, un conquistador jienense que fundó la ciudad. La Plaza tiene un coqueto jardín arbolado, la estatua de Manuel Castro y alrededor edificios para mí algo modernos que rompen un poco con el estilo. En un lado queda la Catedral de la ciudad que tampoco destaca demasiado.
Recuerdo gente vendiendo murales plastificados donde aparecía, como si de una orla universitaria se tratara, el gabinete ministerial con los ministros y el presidente Evo en la que venían sus fotos, trayectoria profesional etc. para que la gente los conozca incluso para colgarlos en algún lugar de su casa. No me imagino en España a nadie vendiendo este tipo de murales en la que apareciera Zapatero, y todos los ministros, por eso me chocó un poco.

En esta plaza también vi grupos de chicas jóvenes y todas con el mismo color de la camiseta que a ritmo de una pandereta y música amenizaban el ambiente. Se veía que era algo relacionado con la Iglesia o grupos cristianos que después acompañando a la banda de música hicieron como una marcha por las calles adyacentes.
Santuario de la Virgen del Socavón

Altar con la imagen de la Virgen del Socavón y cuadro de los siete pecados capitales de Oruro.

Este es un buen lugar para matar tres pájaros de un tiro. Me refiero con los tres pájaros al santuario en sí, una mina y un pequeño museo etnográfico. Este complejo religioso está localizado a un costado del cerro Pie de gallo y construido sobre una mina.
Monumento en honor al minero orureño.
Es sin duda el lugar de más interés turístico de la ciudad porque se combinan tres aspectos muy profundos de la idiosincrasia de los orureños. Por un lado el Santuario y la venerada Virgen del Socavón, por otro lado el aspecto minero muy unido a la ciudad y por último lo folclórico pues se convierte en el epicentro del carnaval de Oruro. La imagen de la Virgen del Socavón al que da nombre al santuario es la misma Virgen de la Candelaria patrona de los mineros.
Al fondo del altar se puede ver la imagen que a mi particularmente me recuerda bastante a la Virgen de Guadalupe por su manto verde que la envuelve. Es de destacar la azulada bóveda y sobre todo los frescos que hay en la cúpula del altar y en los laterales. Hay uno en particular bastante grande que me mantuvo mi atención un rato el contemplarlo, representa los siete pecados capitales de Oruro, en el que se veía Cristo en la parte central con los brazos totalmente abiertos con talante bastante serio y con muchas imágenes alrededor de todo tipo como ángeles, danzantes del carnaval, figuras diabólicas y la propia Virgen del Socavón. Más o menos queda representado lo que es Oruro en sí y su cultura. No es una iglesia muy antigua en su construcción pero es muy agraciada en su interior.
Desde el interior se puede acceder a la mina, pero en una vista guiada. Cada media hora se baja en grupo y un guía explica un poco la historia de la mina. No es muy profunda, al menos la zona visitable, ni entrañaba ningún riesgo de claustrofobia como en la de Potosí.
En el interior no podía falta la imagen diabólica de “el Tío” tan presente en todas las minas bolivianas al que le hacen ofrendas para obtener protección y buenas vetas a cambio. Respecto a este singular personaje minero hablaré mas extendidamente cuando hable de Potosí  en otra entrada aparte.  Algo curioso del tema es que si bien veneran a la Virgen de la Candelaria, en el interior de las minas no se encuentra ninguna imagen católica. También se exhiben herramientas tradicionales usadas en los trabajos de perforación.
Cerro del Pie de Gallo.
En el mismo santuario se encuentra un museo etnográfico donde se exhibe arte sacro y muchos artículos relacionados con el folclore. Desde vestimentas típicas de carnaval y las máscaras. Me dijeron que  podían pesar hasta 8 kg. No me imagino lo que tendrá que soportar el que tenga que ponerse una de esas. Cuanto me recuerdan las máscaras que se usan en estos carnavales con la cabeza de los alebrijes mexicanos. Veo muchas similitudes en ellas, siempre de animales fantásticos muy coloridos con cuernos y ojos pronunciados. Quizá producto de esa magia y sincretismo cultural tan común de las culturas precolombinas americanas en su encuentro con la europea.

Ya fuera del recinto, si se sube al mirador del cerro Pie de Gallo se puede divisar una bonita panorámica de la ciudad. Durante la subida se puede echar un vistazo a los murales con alusiones a la virgen y los carnavales. No faltan niños que usan la rampa de subida como tobogán. En la plaza del santuario un bonito monumento con mineros de bronce y en frente algo parecido a lo que en Río sería el sanbódromo de donde salen las comparsas.

Mercado Fermín López y Mercado Campero.


Alrededores del Mercado Fermín López.
El Mercado Fermín López no es muy grande en cuanto al recinto donde está ubicado, pero no sé si porque era sábado, lo que realmente lo hacía grande es hecho de que se extiende alrededor de las calles adyacentes que casi llegan al Socavón y a la Plaza Principal. Dentro del mercado hay un comedor popular que lo vi bastante congestionado de gente desayunando comidas locales. Es un buen lugar para probar la especialidad local del api con pastel, algo así como unas empanadas fritas rellenas de queso combinada como un brebaje de maíz y canela. En las calles hay muchos puestos de todo tipo de género, ropa, utensilios de cocina, menaje de hogar, mucha fruta, textiles, etc. Como todo mercado boliviano es un lugar ideal para saborear el verdadero ambiente del día a día.
Inmediaciones del Mercado Campero ocupando la vía.

En cuanto el Mercado Campero, se encuentra situado más cercano a la zona donde se concentran los hoteles y la estación. Como el Fermín López, es también un lugar ideal para echarse un buen desayuno o un jugo de frutas por poco dinero. También se extiende por las calles adyacentes hacia al sur cruzando la vía del ferrocarril. Resulta sorprendente ver la cantidad de negocios y puestos de comida ocupando un gran tramo de la vía. La situación me recordaba mucho a un video que había visto de un mercado de Manila en el que cuando pasaba el tren se retiraban todos los puestos que obstaculizaban el paso del tren. En este caso pensaba que no sería lo mismo pues pensé que no iba a pasar ningún tren.

Ciertamente me equivoqué, pues al rato escuché de lejos el silbido de la locomotora pero fue una pena el no poder ver el momento en el que despejaban la vía y la volvían a ocupar. Me conforme con ver lejos el paso de tren de carga que cruzaba el mercado.
Museo Antropológico López Rivas y el Parque Zoológico.


Colecion de máscaras usadas pala Diablada del Carnaval de Oruro.
En realidad mi intención inicial fue la de visitar el Museo Antropológico, pero como al darme cuenta que el zoológico quedaba detrás, aproveché y vi las dos cosas. Para llegar utilicé un microbús de los tantos que circulan por la ciudad ya que se me hacia un poco lejos.
Para tomar el microbús tuve que preguntar a varios para asegurarme pues me parecía un tanto lioso. No es caro, creo que me costó un bolívar, poco más de diez céntimos de euro. Y lo que más recuerdo de ellos son las advertencias que se podían leer en la parte interior como: “ojo, todo billete falso será picado” o este otro:

“El pasajero inteligente… opina, el pasajero ignorante…grita, el pasajero sabio…paga con sencillo, ¿soy sabio?”.

Para bajarse los conductores o la misma gente muy amablemente te dice donde hacerlo.
El museo me pareció algo reducido y en veinte minutos me lo vi. Para aquel que no tenga la dicha de coincidir en los carnavales nos podemos hacer una pequeña idea de lo que se puede ver durante el festejo. En particular una bonita colección de máscaras.

Se exhiben también objetos arqueológicos de la culturas precolombinas en las que destaca la chipaya y wankarani , así como instrumentos musicales nativos de cuerda y viento.


LLamas andinas en el Zoológico de Oruro.
En el Parque Zoológico de Oruro no espere ver el visitante canguros, osos polares, ni gorilas de Uganda. Es un zoológico para ver la fauna autóctona que tampoco está mal conocerla. Al menos pará mi, estos animales no son fáciles de ver en España. Es un zoológico modesto que me dejó muchas dudas en cuanto al bienestar y trato de los animales, y obviamente sin la comodidad de los modernos bioparques. Me gustaron en especial las especies de llamas, alpacas, vicuñas y los quirquinchos que es como una especie de armadillo, cuyo armazón es usado para fabricar charangos, un instrumento musical muy utilizado en esta zona andina. Por cierto, parece que están en serio peligro de extinción y no comprando estos instrumentos podemos colaborar para que estos simpáticos animalitos vivan muchos años entre nosotros.
Como consideración general hay que decir que la ciudad está a más de 3.700 metros sobre el nivel del mar. La diferencia de temperatura entre el día y la noche es muy notable. En las horas centrales del día se siente un calor seco y no viene mal algo de protección solar .No hay que perder de vista la chaqueta por la noche pues las temperaturas bajan ostensiblemente. Y dicen que en meses como Mayo o Junio bajan bastante de bajo cero.
Por descontado, vi en Oruro una ciudad  muy segura donde se puede caminar tranquilamente al menos en la zona céntrica y la gente es muy cordial con el foráneo.
Para comer, lo hice en restaurantes locales donde los menús o almuerzos como ellos dicen, son variados y económicos. También cené muy bien en uno llamado Ey B en la calle Potosí donde se pueden comer buenas carnes y churrascos.
Como siempre, se quedan muchos lugares por conocer pero ciertamente la estancia mereció la pena. Lo que iba a ser unas horas para tomar el tren se convirtió casi en dos días en los cuales me llevé una inmejorable impresión y creo que me llevé en el corazón un trocito de Oruro. Tengo la seguridad de que volveré en otra ocasión y ojalá esa vez coincida con el carnaval.

4 Comments

  1. Muy lindo el artículo, siempre me gusta ver mi Bolivia a través de los ojos de alguien mas que se ha tomado la molestia de llegar hasta aquí, esperemos que puedas ver el carnaval de Oruro pues en verdad es bellísimo! Saludos y buen viaje!

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