MALVERDE. El Santo de los narcos

¿Un héroe, un santo, un ídolo, una leyenda? Todo esto es lo que deduces si visitas en Culiacán “La Capilla de
Malverde” El santo de los narcos mexicanos.
 

 

México  (Culiacán) Diciembre 2011 

En Culiacán, la capital del Estado mexicano de Sinaloa, hay un lugar de culto que el viajero no debe dejar de visitar. No se trata de ninguna catedral románica de churriguerescas fachadas con frescos renacentistas, ni tampoco de iglesias coloniales con coloridos vitrales, me estoy refiriendo a La Capilla de Malverde. 

A cualquier taxista que paremos en cualquier calle de esta viva ciudad próxima del pacífico mexicano, tan solo hay que decirle: “lléveme a La Capilla”.
Bien sabrá de qué capilla se trata, de La Capilla de Malverde“.
En España este personaje apenas se conoce, a no ser que uno haya leído La Reina del Sur de Javier Perez Reverte o que haya visto la deformada versión televisiva basada en el libro de este escritor cartagenero.
 

 

Para quien recorra el México profundo, y también en muchos otros países de Latinoamérica, es muy común toparse con lugares de culto, imágenes y ritos religiosos donde se entremezclan la religión traída en su día por los europeos y la identidad natural del pueblo que nunca deja de mirar a sus tradiciones ancestrales concernientes a sus orígenes precolombinos.
 
En el caso de Malverde lo catalogaría como un sincretismo, pero más moderno, más procedente de tiempos más cercanos y muy próximo al pueblo actual con sus costumbres y con las peculiaridades de los problemas actuales relacionados con los asuntos del narcotráfico y la emigración hacia el vecino y gigante país americano del norte.
Malverde y la devoción a La Santa Muerte son para mí los dos exponentes más claros de este nuevo sincretismo mexicano.
 
Dejaré para otra ocasión la Santa Muerte, pero centrándome en el caso de Jesús Malverde, se trata de un personaje de dudosa veracidad en cuanto a su existencia.
Un tipo que en otras latitudes sería comparable al famoso Robin Hood o al australiano Ned Kelly. Personajes populares que desafían el poder establecido y rompen las reglas para establecer su justicia en pos de los más pobres y en detrimento de los ricos. Con actuaciones encaminadas en ajusticiar esta causa,  y utilizando cualquier método aunque vaya en contra de ley por el bien de los más desfavorecidos.
 
Jesús Malverde según se cuenta fue un forajido que se movía por la zona de Los Altos de Culiacán asaltando diligencias al estilo Curro Jimenez, y también haciendas de grandes terratenientes para repartir el botín entre los necesitados y  gente trabajadora. Fue conducido a ello en cierto modo como respuesta a la explotación laboral que a principios de Siglo XX en plena época de Don Porfirio Díaz, sufrían las clases más populares.
También se dice que trabajó en la construcción del ferrocarril del Pacífico mexicano y de albañil. Tampoco se sabe a ciencia cierta cómo fue su fallecimiento donde hay muchas versiones al respecto.
El caso es que este personaje y fruto de su manera de obrar, se ha convertido en refugio para el culto y la adoración de muchos fieles que lo veneran como cualquier santo más, o como la misma Virgen de Guadalupe.
 
Cabe decir que la Santa Sede jamás lo reconoció como Santo, todo ello a pesar de su gran obra, o incluso milagros del que se dice que hizo.
 
 
 

Hoy en día su imagen y leyenda gozan de gran popularidad entre los narcotraficantes. Hasta se cuenta que Malverde se les apareció a más de uno en algún tiroteo con la policía, pero también su figura es motivo de culto de mucha gente que le dedica muchas mandas en su capilla y que les disgusta esta apropiación por parte de los narcotraficantes.

Una vez de poner en antecedentes la figura de Jesus Malverde, la capilla no es más que una especie de casa-santuario sin ninguna belleza relevante desde el punto de vista arquitectónico y que nada más entrar llamará la atención al viajero por la cantidad de mandas que hay en las paredes. Mandas es como se le llaman en México a los agradecimientos que se le hace a un santo por la ayuda o la manera de haber sido correspondido por parte del mismo.
 
Estas mandas se expresan en placas, grabados y multitud de fotos con frases de agradecimiento hacia Malverde. Llamará la atención las frecuentes faltas de ortografía incluso en trabajos grabados, pero no hay más que tomarlo en su debido contexto.
En estas frases normalmente hay alusiones a la superación de un enfermedad, a la protección de Malverde al pasar la frontera, algún éxito laboral, etc.
Junto con nichos en la paredes, esta capilla se convierte así en un desordenado mosaico de agradecimientos donde apenas se puede ver el color original de la pared. 

Un altar con mas mandas, y en la parte central del altar el busto de Malverde acompañado de otros iconos religiosos tan mexicanos como La Virgen de Guadalupe o el Santo Niño de Atocha, quedan entremezclados por velas, flores y frascos con camarones de alcohol de agradecidos pescadores.

Como en cualquier  santuario o lugar de culto no puede faltar el puesto para adquirir artículos religiosos. Estampas, veladoras, escapularios, llaveros e incluso en el exterior elaboran grandes bustos de Malverde y donde con esmero y cariño se ve al artesano pintando la negra cabellera y bigote del Santo.

En definitiva , un lugar que hay que visitar en Culiacán para conocer este lado místico de la cultura popular. Una vez Salvador Dalí dijo «…de ninguna manera volveré a México. No soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas…». Seguramente el viajero que se pase cinco minutos en La Capilla de Malverde entenderá un poco más a este genio universal, pero también empezará a conocer mucho más de este gran país de Norteamérica que jamás le dejará de sorprender…

 
 

3 Comments

  1. Sin duda alguna, aunque sea con esencias surrealistas, ¡cuán rico es un pueblo así!. Ese afán por proteger las tradiciones o, al menos, ese propósito de no perderlas es digno de admirar.
    En este sentido, creo que somos -soy- un poco 'pasotas'.
    Bonito reportaje nos has traído hoy.
    [Por cierto, yo leí hace tiempo 'La reina del sur' y tengo que reconocer que no recuerdo lo que supuestamente nos cuenta Pérez-Reverte sobre nuestro héroe Malverde].
    Un abrazo, campeón.

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