LOS SAFARIS DE TANZANIA. Si, pero no para viajeros solitarios e independientes.

Lo que también hay que saber,  y que pocos cuentan…

 Arusha. Tanzania, Agosto 2012   

Normalmente no acostumbro a ser crítico en mis relatos. Más bien suelo intentar aminorar el lado negativo de los destinos. Vamos, como en la “mili”, que uno se queda con lo bueno.
En este caso, quién espere un álbum fotográfico de la sabana, y selfies con masais, ya hay muchos otros blogs para ello, y muy buenos.
A lo que voy, muchos viajeros solitarios que acostumbramos a hacerlo de manera independiente, viajeros que nos sacamos el billete de avión y lo que surja después, nos tropezamos barreras insuperables que rompen con nuestra filosofía viajera.

Cuando hablamos de hacer un safari en Tanzania, nos encontramos con este tipo de barrera.

 
En la zona, Kenia y Tanzania se llevan la palma. Los Parques Nacionales de Tarangire, Lago Manyara, Ngorongoro y Serengeti son los más ofertados por las numerosas agencias de turismo que hay en el país tanzano.

Todo el mundo que desee hacer un safari en estos parques y zonas de conservación llega a Arusha, bien porque lo haya contratado desde España con alguna agencia intermediaria, o desde Dar el Salam. Es digamos el núcleo turístico y base de operaciones para todas las agencias de turismo que ofrecen paquetes turísticos para visitar los distintos safaris.

Si eres un viajero que viaja solo, de bajo presupuesto e independiente, lo tienes bastante complicado. El safari no está hecho para este tipo de viajeros. Tendrás que buscarte la vida para compartir un asiento del Jeep con más viajeros para terminar pagando una fortuna… ¿500$, 600$, 700$, 800$? ¿Cuánto? Pues dependerá con el número de personas que compartas el Jeep y los días que requiera el tour, tipo de alojamiento, etc.
Técnicamente es posible por tu cuenta, pero poco práctico si has de alquilar un Jeep 4×4 con conductor, pagar igual las altas tasas del parque y los consecuentes permisos.
 

Lo de encontrar compañeros que se adapten a tu tour y abaratar precio no resulta muy difícil si te hospedas en el Arusha Backpackers por ejemplo u otro similar. Socializar ante esta situación se hace imprescindible y tomarte una cerveza o un café en las zonas comunes, ayuda.

Bien, ya conseguiste compañeros de viaje y te “arrimaste” a ellos para reducir costes. No estás acostumbrado a esta situación pues te gusta ir de libre como un pájaro, pero no te queda de otra. O unirte a un grupo, o si dispones de buen fondo de cartera, acudir a un tour para tí solito.
La competencia en Arusha es más que feroz. El bienestar del pueblo depende mucho de esta industria turística. Después de ir de agencia en agencia comparando precios y lo que ofrecen, al final te acoplas a lo que dice la mayoría de tu grupo.
El tiempo va en tu contra y si es de tu agrado el plan, no vas a perder tiempo en buscarte otros compañeros y empezar de cero de nuevo.
En la agencia, te meten en un cuarto con el resto. La situación te recuerda al día que compraste el piso en el despacho de un notario. Sacas los dólares, eso sí, planchados, perfumados, impolutos y posterior a un año en concreto. Creo recordar que también se podía con tarjeta de crédito pero con su consecuente aumento en la tarifa que te aplican en la factura.
Ya firmaste el contrato y a esperar al día siguiente a la hora acordada.

Depende si deseas ver dos o cuatro parques nacionales, será por lo general entre dos y cuatro noches.

A partir de ese momento, ya cada quién y según sus expectativas resultará todo como esperaba en disfrute o acabará en frustración.
Personalmente, ya había leído algo del tema y me imaginaba más o menos de qué iba la cosa.
Te viene a la mente esas sobremesas en la TVE2 viendo
esos documentales en el sofá del salón y deleitándote cómo
el león después de una corta carrera le metía el zarpazo a la indefensa
gacela, o la migración de ñus que salvan un río entre fieros cocodrilos.
También otras veces, para quedarme dormido con la monocorde voz del
locutor después de un comida pesada.

                Ya que estás ahí, ¿cómo no vas a ir a un safari?

   

Pero la realidad es más bien diferente. Vas en el Jeep camino arriba, camino abajo en busca del león, el guepardo o elefante.

Una
vez lo divisa el conductor, se para, gira la llave para apagar el motor
y tus compañeros de viaje sacan su cámara réflex con un objetivo de más
de un palmo. A ver quién lo tiene más largo. Se convierten en paparazzis de animales
para ver qué escena resulta más natural y salvaje. Yo saco mi camarita
Casio, y a ver que sale. Buscando el animal menos lejano y de los que
esté echando la siesta para que no salga movida la foto.
Llevar unos
buenos prismáticos es necesario pues hay animales los ves de lejos.
Otros se nota que están más familiarizados con los turistas que pierden
el miedo a acercarse.

A veces te da la sensación como que hasta los animales tuvieran GPS en la oreja. Al final de tanto rondar por los mismos caminos, los conductores ya saben las mañas de los animalitos y saben dónde hallarlos.
 

Después del avistamiento, se acercan otros Jeeps, y otro, y otro más y más…formando una romería de Jeeps. La foto que encabeza el post es un claro ejemplo de la escena. Y te viene el pensamiento:

Cuando veía los documentales… ¿Dónde estaban los Jeeps y los turistas ?

Cuando llega el atardecer acaban todos los Jeeps en un camping. Si has contratado un tour económico, la cosa estará limitada a una sencilla tienda de campaña que te tienes que montar. Las instalaciones del campamento son muy simples, sin luz eléctrica ni agua potable. En teoría no tiene que resultar ningún incomodo para cualquier trotamundos que haya viajado un poco, pero también te hace pensar que para lo que ha pagado uno, podría ser mejor. Eso si, la comida está incluida, que ya te la preparan con todo su esmero y cariño los conductores. Acopio de comida y agua que obtienen antes del inicio del tour.

Las noches son tranquilas. El sueño es solo interrumpido por los gruñidos de las hienas y de los ronquidos del vecino de la tienda de al lado, o de tu propio compañero.
 

Al día siguiente la misma historia se repite. Puede ser en el cráter de Ngorongoro o en el lago Manyara.
Sigues viendo animalitos de la misma manera. También existen áreas de descanso donde van a parar todos los turistas de todos los tours. Y a la hora de dormir, en otro camping.

Hay un momento que los conductores te sugieren que es mejor dormir fuera del cráter ya que donde te van a llevar hay más comodidades. ¡Claro! ¡Eureka¡ Lo que no te dicen es que durmiendo fuera de la reserva, se ahorran  la tasa por hacerlo dentro y la diferencia se lo quedan ellos. Bueno… al menos a los del grupo de mi Jeep nos pasó. No sé si sea regla general.
En fin, como vas en un grupo tienes que amoldarte a lo que diga el resto.

Al tercer día ya te regresan a Arusha, no sin antes parar en lugares para que compres artesanía.
Después, según el grado de satisfacción esperan su propina que es una cosa que ya no entro. Lo considero un asunto personal de cada quién.

y aún así, toda experiencia es un lección. África siempre nos enseña y jamás decepciona…

Sé que he sido crítico en este post, hasta ácido a veces. A más de uno que haya hecho un safari, no le habrá gustado, o no habrá estado de acuerdo.
Pero si tu filosofía de viajes es la independencia, moverte por donde quieras, sin directrices y valoras tu libertad, pues no te sentirás a gusto del todo. 

Dicho esto, me quedo con algún rato de tranquilidad, el disfrutar de los cálidos atardeceres y el brillo del sol, único en África. Mis momentos contemplativos bajo las estrelladas y limpias noches sin contaminación lumínica.  
 


Siempre es una bendición ver animales en todas las formas y colores en un ambiente más natural que los que vemos en circos, en los zoológicos o como les llaman ahora de manera eufemística “bioparques”.

También del paisaje único de la sabana. Un tapiz de matorral bajo que acompaña a las  acacias y baobabs. Esos árboles protagonistas en El Principito, lleno de sabiduría que me embelesan cada vez que los miro.  Como que me susurraran:

“Hakuna Matata, Carlos no te quejes tanto y aprovecha cada minuto de la madre naturaleza…”

By Carlos Martinez©

15 Comments

  1. Nosotros hemos hecho dos safaris uno en Kenia y otro en Tanzania y estoy bastante de acuerdo con lo que cuentas. Las tasas del gobierno son escandalosas, el viaje se hace impensable para muchos presupuestos y además al contrario de lo que se podría pensar, con esto no se elimina la caza furtiva y las cacerías "legales" siguen estando a la orden del día.
    Sin embargo, todas las penurias, todo el tiempo invertido en ahorrar, para nosotros ha merecido la pena y ya estamos contando los minutos para volver a vivir la experiencia. Para volver a sentir África.

  2. Yo estoy deseando ir por Tanzanua y Kenia pero csda vez q hago cuentas me parece un despropósito, con ese dinero me piro a otra parte del mundo más del triple de días y a mi bola. Encima si te tocan compañeros no afines es una gracia…total que aquí estpy con mis ganas. Me alegra leer lo que nunca nadie cuenta. Conste que alguna vez he ido a un viaje organizado. Pero al menos siempre ha sido porque era barato! Quiero pensar que al menos lo que ves merece la pena. Un saludito y gracias por contarnos la realidad.

  3. Si, realmente es como tu lo cuentas. Yo lo certifico. No obstante, yo he vivido situaciones tranquilas y excelentes alrededor de estos Parques Nacionales. No todos están como Tanzania y Kenia. En Zambia, en South Luangwa NP, el ambiente era tranquilo; en Ghana, incluso iba yo sólo con un 'ranger' andando y no ví a nadie más.
    Pero, sin duda, tienes más razón que un santo.
    Te observo muy activo con las entradas y tus seguidores lo agradecemos.
    Un abrazo, jovenzuelo.

    • Bueno, que te voy a contar que tú no sepas de Africa. Sobre estar más activo, "el diablo cuando se aburre mata moscas con el rabo" . He estado de baja laboral en casa y he tenido más tiempo para ello. Ya todo ahora a la normalidad. No sé para donde tiras para tu próximo viaje. No sueltas prenda.
      Saludos Blas

  4. Hola Carlos!
    Me ha gustado leer tu blog desde tu punto de vista.. Y razón no te falta! Soy un gran amante de Africa, y te puedo asegurar que Africa es más que el Serengeti y el Ngorongoro… He podido disfrutar de noches en la más completa soledad. Mi tienda de campaña, mi hoguera y yo. Y a tu alrededor los ruidos de la sabana: hipopótamos, leones… Hay miles de parques que visitar y de los que disfrutar. Prueba por Zimbawe en el Mana Pools o en Zambia el South Luanga… Por poner unos ejemplos! Y puedes alquilarte un coche e ir por tu cuenta. Te puedo asegurar que con un poco de suerte, no te encontrarás a nadie en todo el día!

  5. Hola. Después de leer el post y darle vueltas, irremediablemente me quedo con la frase de "Ya que estás ahí, ¿cómo no vas a ir a un safari?" así que habrá que… No se si podrías recomendar una agencia, ya que yo también rehuyo de ellas… la ultima fue en el amazonas hará 8 años, pero creo que toca volver a pasar por el aro. Gracias y SAFE TRAVELS. Guillermo

  6. Lo que cuenta Carlos es lo que me contó mi hija, nada que ver con la Tanzania que conocí en el año 94 cuando todo el turismo iba a Kenia. Por éso temo volver y que se me rompa el recuerdo de los atardeceres en el borde del Ngorongoro mientras las termicas elevaban columnas de polvo y los depredarores corrian tras las presas, o las puestas de sol en la terraza del Club Ingles de Zanzibar mientras los dhows navegaban parsimoniosamente rumbo al Sur. Fuí una gota de leche en un mar de café durante un mes sin reloj ni calendario. Qué tiempos!.

    • Que bien que conociste algo más real. Por aquel año 94 hice uno en Sudáfrica y tampoco tenía mucho que ver con el que cuento. El dinero y la infraestructura turística lo cambia todo, incluso en los safaris.
      Gracias por tu comentario es un placer leerlo y tus sensaciones vividas.
      Saludos viajeros 🙂

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