LA SIERRA DE ÓRGANOS. Escenario natural mexicano y testigo de muchas películas Western

 

Sombrerete, México Diciembre 2011

El Centro-Norte de México esconde rincones naturales increíbles. Los paisajes semidesérticos, cactus y largas carreteras flaqueadas por impetuosos cerros son un constante en cualquier recorrido por esta amplia y despoblada área del país.
 
La Sierra de Órganos no es más que uno más de tantos de estos rincones, y que este viajero que os escribe, amante y gran admirador del Estado de Zacatecas, os quiere contar.

Esta
Sierra está localizada a unos 30 km de la localidad de Sombrerete del
Estado norteño de Zacatecas pero próximo de Durango. Sombrerete por
cierto, que es un pueblo inscrito en la relación de los denominados
“Pueblos Mágicos” de México.
Su arquitectura colonial dejará boquiabierto a más de uno, pero mi relato del mismo lo dejaré para otra ocasión.

Y os cuento este post de hoy porque no hace más de dos semanas estaba viendo la película de vaqueros “Ataque al carro blindado” en una televisión local.
Viendo
el paisaje de la película que se veía de fondo entre diligencias y
caballos montados por John Wayne y Kirk Douglas, me dije: “¡uy si eso es La Sierra de Órganos!”.
La trama y la acción de la película pasó a un segundo plano para mí y me fijé atentamente en los paisajes que se veían  tras los caballos, los indios y demás escenas de acción que se suelen ver en este tipo de películas.
En seguida fuí a mi álbum de fotos y se repetiá exactamente el mismo escenario de la película.
 

Cuando
estuve en Sombrerete en Diciembre del año 2011, pregunté en la Oficina
de Turismo la forma de llegar en transporte público. En esa oficina por cierto había fotos colgadas en color sepia con escenas de rodaje de esas películas del
género Western. La chica muy simpática me dijo que no había transporte
público que me llevara, pero que cada mañana una patrulla de la Policía
Federal de Caminos hacía un recorrido por la zona y que podría preguntar
para ir con ellos en su “troca” que es como llaman allí a las “PickUp”.
 

Al día siguiente volví a la misma oficina y había otra chica que me advertía: “¿mi compañera le dijo eso? ¡Ni se le ocurra ir con los policías que le pueden mochar!”.
“Mejor vaya en taxi, aquí los conocemos a todos y le acompañaré hasta el carro para ver si el taxista es de fiar”

La
chica tan amable como la del día anterior me condujo hasta el taxi,
acordamos el precio de 150 pesos y le advirtió: “Cuídame al señor ¡eh! Se apuntó el número de placa y licencia.

Seguidamente Ramón, que
es como se llamaba el señor taxista, me llevó hasta allí por una solitaria carretera en un
día soleado pero gélido. Clima muy normal en esa época en el altiplano
mexicano.

No solo fue mi taxista. Muy conocedor de la zona, me
explicó todo lo que sabía y alguna anécdota, no muy agradable por
cierto, de cuando le atracaron a él y a su hermano a punta de pistola en
esa misma carretera unos 10 años atrás.

Al llegar allí, no se veía a nadie. El relajante sonido del viento que silbaba entre pinos y mezquites era lo único que interrumpía el silencio absoluto, además de nuestras pisadas al caminar por el árido terreno y secas hierbas.

Me comentaba que era lugar también para encontrarse con fauna autóctona. Especies de mamíferos como el coyote, el gato montés, el jabalí y reptiles muy peligrosos como la serpiente de cascabel o la alicante. También aves como búhos que aquí les llaman tecolotes y  halcones. De todos estos animales, algún halcón es lo único que vi entre los claros cielos de la Sierra.
 

Lo cierto es que es un bello paraje. Salvando las distancias, para muchos que hayan andado por el Monument Valley de Arizona verán muchas similitudes con las formaciones rocosas de este mismo estilo. En La Sierra de Órganos no son tan rojizas pero igualmente son muy vistosas sus onduladas y caprichosas formas originadas por el roce del viento durante años.

La imaginación en buscar similitudes y darle nombre a formaciones que se parezcan a objetos es lo habitual en muchos lugares del mundo. En la Sierra de Órganos no es una excepción: La Copa, La Mesa de los Indios, Los Tres Frailes, Las Comadres, son ejemplos de rocas bautizadas con esos nombres.

 

Por añadir algunas películas que se rodaron aquí os cito algunas más aparte de la que os introduzco con el post: La Revancha, Gerónimo, One Man’s Hero, El Mal, La Cucaracha,  Vívora Caliente, Los Cañones de Navarone y El Cavernícola. Actores de la talla internacional como Gregory Peck, John Wayne, Kirk Douglas, Anthony Quinn, Glenn Ford, Ringo Starr y María Félix han sido testigos de la belleza de este escenario natural durante el rodaje de sus películas.

Cabe decir también que gracias a las películas,  habitantes de comunidades rurales de la zona obtuvieron beneficios económicos en actividades de acarreo de material, herramienta y equipo, o ayudando al montaje de escenarios que de algún modo vino muy bien a la economía local.

Tras pasar casi dos horas disfrutando del paisaje sin ver a nadie excepto al taxista Ramón, era momento de regresar a Sombrerete. De camino pasamos por la Capilla de la Santa Muerte. Un elemento más de tantos surrealistas que puede uno encontrar en el territorio mexicano. Pero ese tema será para otro día.
Mientras tanto, os animo a recorrer el bello Estado de Zacatecas para visitar rincones como éste, y que a un servidor le dio mucho gozo conocer y vivir entre su noble gente…

By Carlos Martinez
Prohibida la copia total o parcial de textos y/o fotografías sin consentimiento del autor, en cuyo caso vendrá citada la fuente.

 

1 Comment

  1. No conocí ni 'tu Sombrerete, ni la Sierra de Órganos' pero leído esto me hago una idea. ¡Tantos caminos y valles nos quedarán por recorrer por mucho que viajemos!. Otro sitio que me quedé con ganas fue 'Real de Catorce'. Muy peliculero él también.
    Cuéntanos, Carlos, cuéntanos.

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