EMPEDRADOS PORTUGUESES POR EL MUNDO

En muchas ocasiones, cuando vemos una imagen de algún lugar, ya sea por internet, en una revista, por Instagram, etc. hay pistas que te ubican rápidamente a una región o área geográfica específica. 
Un templo budista, alguien tomándose un mate, un iceberg. En estos tres ejemplos que me han surgido de repente, nuestra mente se iría fácilmente al Sudeste Asiático, al sur de Iberoamérica y a Groenlandia.

Este mismo efecto nos ocurre cada vez que vemos un empedrado o mosaico portugués en una acera o calzada. De pronto nos sitúa en Portugal o en algunos países con pasado colonial lusitano.

Es un distintivo muy marcado de estos países, y al menos para este viajero que os escribe, los  admira cada vez que tiene un encuentro con ellos.

¿Y que tienen de especial estos empedrados?

Si bien el blanco marfil y el negro son los colores que más comúnmente forman los mosaicos, la armonía en su estructura y sus caprichosas formas nos hace suponer la especialización de su trabajo y distinción para los “calceteiros”, que a golpe de martillo, y en cuclillas, van formando curiosas siluetas, uniendo adoquín a adoquín sin cemento a lo largo de las aceras y paseos peatonales.

El material de las baldosas suele ser por lo general de basalto o piedra caliza, y a pesar de que han sufrido alguna crítica por su facilidad para resbalarse cuando llueve, o de que se quede algún fino tacón entre los angostos huecos que hay entre baldosas, son parte del legado portugués en la mayoría de países de influencia lusa. 

Voy a presentar algunos ejemplos de los que he visto por Brasil, Mozambique, Macao y en Portugal.
Aunque también debe haber buenos ejemplos en países como Angola, Cabo Verde o Timor Oriental, países que no he tenido el gusto de visitar todavía.
 

En Brasil, los hay en la mayoría de las ciudades. Mayormente en sus plazas centrales y paseos importantes. 

¿Quién no los recuerda en la Playa de Copacabana o la de Ipanema en Río de Janeiro?
El modelo ondulado tan recurrido en empedrados es una estampa inconfundible de la Playa de Copacabana. Yo diría que debe ser el empedrado más largo del mundo.
En las ciudades costeras del norte que conozco como Natal, Fortaleza, Joao Pesoa y Recife también están muy presentes, y en algunas ciudades del interior.
 

Del continente africano con precedente portugués solo conozco Mozambique, y se encuentran en los lugares con más presencia de edificios coloniales. Para aquel que haya visitado este país, le vendrá un lugar a su mente: La Illa de Mozambique. Seguramente en esta pequeña isla conectada por un estrecho y endeble puente con el continente se concentra la mayor muestra colonial del país y por ende los mosaicos portugueses.

Si cambiamos al continente asiático, no habrá mejor lugar que Macao para verlos. Este territorio chino con estatus especial como Hong Kong y de afamados casinos,  huele a portugués por cualquier rincón. No hay calle en su centro que no disponga de sus característicos empedrados ondulados.
En otros enclaves asiáticos con pasado portugués como Melacca en Malasia o Cochín en India, no vi rastro de empedrados. No sé si en Timor Oriental existan.

Por último comparto una imagen de la Plaza de Santiago en Guimaräes. La histórica ciudad del norte de Portugal donde nació el país, pero no es más que una simple muestra frente a la multitud que podemos ver por todo Portugal. Lisboa, Oporto o Estoril entre otras, no serán para el viajero ciudades con excesiva dificultad para hallar estos empedrados.
Sirva este modesto post para cualquier viajero que visite este tipo de ciudades, tan cercanas a España ¿y por qué no? adquiera un gusto especial por este arte…

By Carlos Martinez
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