EL NAZRI. La generosidad hecha tradición en Irán.

El Nazri, una de las tradiciones más arraigadas de Irán donde la religión, el altruismo y la gratitud se funden en una singular celebración gastronómica.

Yazd, Irán, Diciembre 2013
Vas caminando por las oscuras callejuelas que van a dar a la calle Imam Khomeini, una de las más vivas de Yazd, y te encuentras de repente con el resplandor del fuego, el humo, un prominente olor y música local de fondo.

Una escena, que además de esta bella ciudad del adobe, la puede encontrar cualquier viajero en muchos otros lugares de Irán.

Se trata del Nazri, una tradición en la cual comunidades, grupos de vecinos, familias y cualquier otro tipo de colectivo, se reúnen en la calle para cocinar, y después donar y distribuir comida gratuitamente entre los vecinos como agradecimiento o promesa por adelantado ante cualquier petición a Dios o al Imam.

En mi caso, ese Nazri se estaba celebrando no muy lejos del Hotel Vaal. Un rústico caravasar con su típico patio interior como tantos que se pueden encontrar en Yazd. Al acercarme, había gente cocinando en grandes calderas alineadas, a fuego vivo y atentos a que no fallara el fuego echando leña. No sabía uno si estaba actuando bien entrometiéndose en esa tradición, pero ver esa lumbre contra el frio de la noche decembrina y la curiosidad que empapa siempre al viajero, me hizo preguntarles.

El nivel de inglés era muy limitado, pero notaba que veían con buenos ojos mi interés. El fútbol suele ser un tema muy recurrido para romper el hielo, y el conocer previamente los rivales que tenía Irán para el mundial de Brasil, hizo fluir mas la conversación, desembocando después a lo que más me interesaba. Aprovechando que iban a remover con la pala la sopa de una de las calderas, me mostraron con todo detalle lo que estaban cocinando. Todo un estampido de olores que me llegó de súbito al destapar la gran tapa. Se trataba de Aash-e Gandom, una sopa iraní muy nutritiva hecha básicamente de lentejas, espinacas, cebolla entre otras legumbres y especias.
Uno de ellos me dijo: «Mañana a las 5 de la mañana, ven y te daremo sopa», y mirando hacia arriba me ensalzaba: «Es gratis, Allah la paga».

A la mañana siguiente no podía faltar a tal cita. Veía a gente, mayormente mujeres con sus tápers y ollas agarradas con sus dos manos para llevárselas a sus casa. Cuando llegué, ya no había nada en las calderas, apenas había alguno rascando la sopa pegada en las calderas.

Un chico con los que había hablado en la noche anterior me dijo: «Ven, espera aquí». El calor de las brasas que aún se mantenían candentes me hizo la espera más confortable. Salió del interior de la casa anexa a las calderas, y me sacó un táper con dos litros de sopa, con lo que lleno de agradecimiento me la llevé al hotel.

El Nazri en persa significa algo así como: «comida que se ofrece a los Dioses», y por lo visto puede celebrarse en cualquier época del año, pero que se intensifican más durante algunos periodos religiosos como el Muharram, y cuya comida puede variar en función de la región de país.

Durante mi viaje por Irán, ésta no fue más que una de las muchas muestras de amabilidad y hospitalidad que recibí de la gente. Es muy común leer y escuchar de algunos medios y gobernantes, mensajes negativos del país, empeñados en desprestigiarlo y crearnos una imagen deformada del mismo. Pero es nuestro deber como viajeros, transmitir lo que vivimos, vemos y sentimos en los viajes. El Nazri es sin duda un bello ejemplo de humanidad, solidaridad y hermanamiento entre las personas que engrandece a este hermoso país de la vieja Persia…

4 Comments

  1. Sin duda alguna que tu capacidad para la curiosidad aquí no podía faltar a la cita. Ver, conocer, preguntar, absorber y volver a preguntar son verbos muy apropiados para cuando se viaja.
    Interesante experiencia. Sencilla pero que deja huella.
    Un abrazo.

  2. Ultimamente ha coincidido que ha ido algún conocido a Irán con que he leído algunas experiencias por el pais y la verdad se me antoja muchísimo. Me ha encantado leerte, una experiencia buenísima. Un saludito.

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