Copán Ruinas .El icono arqueológico de Honduras

Honduras, Agosto 2006

En esta ocasión contaré una visita a las ruinas mayas de Copán que se encuentran en Honduras, pero bastante cerca de la frontera con Guatemala.

Si se piensa ir a Guatemala es un buen lugar para dedicarle un día de camino. Para llegar hubo que tomar un bus local en la Terminal terrestre de San Pedro de Sula a través de la compañía Rey Express. Una vez compramos el boleto vimos que era una especie de microbús en el que estábamos muy apretujados, dado que la gente tenía muchos bultos el conductor los iba amarrando en la baca del microbús uno a uno que les demoró bastante tiempo.
Cuando íbamos por fin a salir una hora después de la hora programada venían más familias y cargadas de bultos y aquello parecía que iba a explotar. El caso es que como no cabíamos, nos cambiaron a otro bus un poco destartalado pero más amplio y de nuevo entre bajar todos los bultos y las protestas de la gente porque no cabían tardó como otra media hora más hasta que al final salió.
El camino hasta Copan Ruinas que es el nombre de la localidad que da nombre a las ruinas estaba pavimentado pero tenía bastantes curvas.
Delante de nosotros había cuatro chicos que no iban precisamente a ver ruinas.
Para ellos iba a ser quizás el viaje que les cambiaría la vida o quizás se la frustraría.
Un viaje muy largo y tortuoso en busca de los Estados Unidos atravesando su país, Guatemala, México y si la suerte les acompaña, y si el “coyote” no les falla, pasarlos para el otro lado.
Honduras como el resto de Centroamérica y México, no es una excepción para aquellos jóvenes que van en busca de una vida mejor.
Al cabo de dos y media horas se llega a Copán Ruinas donde paró al lado de una campo de fútbol y en la que algunos mototaxistas ofrecían sus servicios para llevarte al hotel o punto del pueblo que le dijeras.
Nosotros optamos por ir caminando a la estación de Herman Alas , compañía de autobús con la que continuaríamos el viaje a Guatemala.
Allí pudimos dejar el equipaje hasta las 5:30 de la tarde tiempo de sobra para conocer las ruinas.

Una de la clásica estela del parque argueológico.
 Dimos una vuelta por el centro del pueblo y calles adyacentes en las que se pueden observan las fachadas de las casas muy blancas como pintadas con cal a la antigua usanza y la calzada empedrada que le daba un toque muy rústico. Tiendas de sourvenirs, restaurantes, hotelillos, cibercafés, lo normal en este tipo de ciudades donde hay alguna atracción que merezca la pena ver y pueda atraer turistas.
Pero el hambre apretaba y al pasar por la plaza de pueblo, vimos el mercado municipal.
En Latinoamérica un mercado municipal no solo es un lugar para comprar fruta, carne o pescado, también para comer a buen precio aunque sacrificando algo la higiene.
El caso es que nos metimos por el mercado, no muy grande pero a un lado había unas mujeres haciendo unas tortillas de maíz rellenas de frijoles y chicharrón al estilo pupusa salvadoreña que se veían riquísimas.
Pues ahí no metimos a probarlas y estaban de muerte y echándole unas salsa picante por encima para que os voy a contar. Lo malo fue que no vendían cervezas pero nos ofrecieron agua fresca. Si vais por allí algún día os aconsejo que os metáis por allí a probarlas.
Ya con el estómago lleno era el momento de ir a las Ruinas de Copán. Para ir fuimos en mototaxi muy similares a los que se puede ver en muchos países asiáticos .Nos costó 20 Lempiras y nos dejó en la entrada. Aunque si vais sobrados de tiempo se puede ir paseando en veinte minutos.
Las Ruinas de Copán, Declaradas Patrimonio de la Humanidad, según los entendidos son las más finas de las ruinas mayas de esa zona de Centroamérica, y la verdad es que da mucho gusto pasear por toda el área arqueológica a través los caminos y explanadas de césped bien cortado donde te vas topando esculturas llamadas estelas que nos gustó mucho por su toque barroco.
También nos gustó el Templo de las inscripciones que es como una escalinata jeroglífica, el juego de pelota y la Acrópolis
Vimos también pirámides pero la zona donde estaban se veía todo algo más descuidado.
En resumen, valió enormemente la pena la visita de estas ruinas, además no son las típicas ruinas que están petadas de gente que no hay quien haga una foto y dan ganas de salirse.
El precio de entrada difiere si eres turista centroamericano (México no está incluida) , o si eres de otro país que fue nuestro caso fueron 15 dólares.
Una vez más se utiliza la  discriminación por el origen del visitante, tan empleado no solo en este país sino en muchos del mundo. La UNESCO o algún organismo deberían regular estas prácticas abusivas
A la salida de las Ruinas vimos que había pájaros exóticos tipo guacamayos que daban colorido al tema y ya abandonamos el recinto.
Regresamos de nuevo al centro para comer en un restaurante familiar donde comimos una sabrosa sopa y unas baleadas luego un paseo por las tiendas de artesanías y después para la estación del Autobús de Herman Alas a recoger el equipaje y marcharnos a Guatemala.
En resumen un buen lugar para conocer a los amantes de la arqueología y pasar un dia agradable en el pueblo Copán Ruinas desde Guatemala o desde San Pedro Sula.


1 Comment

  1. Muy intereante tu articulo. Siempre me he preguntado, como eliges tus destinos? porque he visto muchas de tus fotos y estan fenomenales!.
    Felicidades y deseandote lo mejor me alegra ser la primera en comentar tu articulo. Rocio

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