CIUDAD DEL ESTE. La ciudad fronteriza de las dos caras.

Puente de la Amistad entre Paraguay y Brasil

Paraguay, Marzo 2010.

 

Esta ciudad del oriente paraguayo, cuyo nombre nos indica su ubicación geográfica, es una de las ciudades más peculiares que he visitado.

 
 
Con 800 mil habitantes y situada a unos 300 km de la capital Asunción, corresponde a la parte paraguaya de la denominada “La triple frontera” compartida con la ciudad brasileña de Foz de Iguazú y muy cerca de la argentina Puerto Iguazú.
 

 

En una ciudad de unos sesenta años de vida y surgida a raíz de construcción de la presa de Itaipú. No es fácil que el viajero encuentre  grandes museos, ni majestuosas catedrales, ni siquiera edificios emblemáticos. Pero a pesar de su corta historia y quizás la etiqueta adquirida como una ciudad peligrosa, es una ciudad interesante para una visitar y conocer, así como  una buena base para dirigirse  hacia las vecinas Brasil y Argentina.
 
Un calle comercial del centro de la ciudad.
A Ciudad del Este llegué vía aérea desde Asunción por esas curiosas cosas que a veces tienen las tarifas aéreas y que nunca entenderé y en la cual costaba más barato el billete incluyendo el tramo a Ciudad del Este que si hubiera terminado el recorrido en Asunción.
 
El caso es que el avión de la TAM con destino final Sao Paulo aterrizó momentáneamente para dejarnos únicamente a una chica paraguaya y a mí.
 
Este hecho me hizo presagiar que el aeropuerto no tendría mucha actividad, y efectivamente, al aparecer por la sala principal no había casi ni un alma. Creo que ha sido el aeropuerto más vacio que he visto en mi vida. No había transporte público regular excepto uno al día para los trabajadores del aeropuerto y un par de taxis. Nos miramos la chica y yo y le dije “oye! ¿Por qué no tomamos un taxi y compartimos el gasto?” y como si nos conociéramos de toda la vida tomamos uno de los dos taxis. Cuando la chica le dijo al taxista, “a mí déjeme aquí´” el taxista se percató que no viajábamos juntos y luego quería cobrarme más dinero del acordado. Pero yo le di lo que tocaba y refunfuñando me dejó donde le dije.
 

 

En CDE se suele ver gente con  la típica guampa de tereré
imprescindible para combatir el calor.

En mi caso, me quedé en la zona más bulliciosa de la ciudad, en la Avenida Adrian Jara y dado el calor que hacía a medio día y la cantidad de gente que se movía, me hospedé en el Hotel San Rafael que fue el primero que vi. Un hotelillo espartano pero limpio de 90 mil guaraníes (como 15€). Hay que decir que en el tema de hoteles Ciudad del Este no es una ciudad nada barata.

 
Fueron dos noches que permanecí allí y en esos dos días llegué a la siguiente conclusión: Si Nueva York es conocida como la ciudad que nunca duerme, Ciudad del Este es la que antes se va a dormir, pero la primera que se despierta.
 Y es que es difícil ver una ciudad en horas centrales del día con tanta actividad comercial, con un ir y venir de gente y que bulla tanto dinamismo por donde mires, motos, puestos callejeros ruido ambiental y entre la multitud de centros comerciales. Por el contrario, te puedes echar una siesta, levantarte a las 5, salir a la calle y sentir como si hubiera caído una bomba nuclear en la que te encuentras montones de suciedad en forma de cartones, frutas podridas, basura plástica y sin más almas que las de las ratas, si es que estos seres despreciables tienen alma, y casi todo absolutamente cerrado.
 

 

Puente de la Amistad que une Paraguay con Brasil.

Sobre las 5 de la mañana , incluso antes, empleados con sus uniformes de las galerías comerciales y tiendas departamentales para la cual trabajan, se dirigen hacia sus lugares de trabajo y todo va retomando vida en pocos minutos.

 
Tampoco faltan  por las calles los comisionistas que te agobian y que dan la tarjeta de tal centro comercial o tal otro para que consigas la ganga de tu vida y lo mototaxistas que te facilitan el transporte hasta ellas.
 
No es de extrañar que esté considerada como la tercera ciudad de las denominadas “zona libre de impuestos” después de Hong Kong y Miami.  En realidad no sé si sea para tanto, pero lo que no hay duda es que tiene muchos visitantes sobre todo de Brasil que vienen a proveerse mayormente de artículos electrónicos, perfumes y pequeño electrodoméstico.
 
En cuanto a lo que se puede encontrar en los puntos de venta, no vi tan atractivo los precios para ser lugar libre de impuestos y también vi muchas falsificaciones e imitaciones. Si fuera el comprar el motivo de una visita esta ciudad, no sería nada justificativo para cualquier turista o viajero que se precie.
 

 

Vista de la Isla de Acaray desde del Puente de la Amistad

Lo que para mí lo que realmente justifica dicha visita es cruzar el puente de la Amistad que separa Brasil con Foz de Iguazú y visitar las famosas cataratas de Iguazú, bien desde el lado brasilero o desde el lado argentino por Puerto Iguazú. Una maravilla natural impresionante que bien merece otra entrada del blog de la que me detendré para detallar en otra ocasión.

 

El Puente de la Amistad si es de día, o mejor al atardecer, se puede cruzar perfectamente a pie y es como recomendaría hacerlo a pesar de las recomendaciones en contra de alguna famosa guía que advierte de la falta de seguridad.

En él, coches, motos y colectivos cruzan en los dos sentidos y se forman importantes colas generadas por los trámites migratorios y aduaneros que conlleva y caminarlo se puede hacer a través de cada uno de las dos aceras valladas .Supone un agradable paseo en el que uno se puede detener en pequeñas zonas habilitadas del puente para contemplar el rio Paraná ,la isla de Acaray de origen volcánico y la frondosa vegetación que lo envuelve a medida que se divisa el lado brasileño y dejando atrás el paraguayo. Si uno va sin mercancía el trámite no es muy engorroso aunque hay que pasar por inmigración de Paraguay para que te pongan el sello de salida y en el otro lado del puente por las casetas de Brasil para que te pongan el de entrada. Esto hay que hacerlo aunque vayas a Brasil a tomarte un café y quieras regresarte a Paraguay.

También es muy curioso cruzarse con gente que parece que estén gordos pero sólo en el cuerpo y no en las extremidades debido a que camuflan la mercancía que pueden entre la ropa para no declararlas.
 
 
 Toda una sorpresa conocer a Fernando, este frutero
valencianista por estos rincones paraguayos.
 La ciudad, a parte de la zona comercial también tiene alguna área de esparcimiento como el llamado Lago de la República y varias zonas verdes a lo largo de la Avenida panamericana. El resto de la ciudad no tiene nada especial que destacar aunque si se dispone de más tiempo a 20 km. de distancia se puede visitar la presa de Itaipú que según dicen que es la segunda más grande del mundo en generación de energía eléctrica después de una que han hecho recientemente en China y también se puede ir al refugio biológico de Tatí Yupí
 
 

2 Comments

  1. Bueno, Carlos, veo que, si bien 'Ciudad del Este' (que no tengo el gusto) no tiene mucho que ver, si, desde allí, se pueden hacer visitas muy interesantes.
    Conocí Iguaçu, y me encantó. Y Paraguay fue uno de mis viajes previstos para este año: al final me fuí a Panamá. No dudes que iré.
    Esperamos el 'post' que anuncias sobre las famosas cataratas.
    Un abrazo, joven.

  2. Conozco muy bien Paraguay por circunstancias personales y profesionales además de mi gusto por viajar, y has hecho una espléndida descripción de esa ciudad de locos que es Ciudad del Este. He cruzado varias veces el puente de la Amistad, tanto en coche como caminando, y confirmo que es una experiencia que hace conocer mucho mejor el mundo en que vivimos en muchas de sus múltiples facetas.

    Saludos.

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