CASAMANCE. Un viaje por el corazón de la cultura Diola / SENEGAL

Éste es el primer post dedicado a Senegal. Un país que se me estaba resistiendo por mucho tiempo por diferentes razones pero que al final se pudo hacer realidad.  Y quería dedicarlo al corazón de una de las zonas más sorprendentes de Senegal, Casamance o Casamanza, donde la cultura Diola tiene más relevancia.

Casamance. (Senegal). Junio 2019

¿Quiénes son los Diola?

¿Qué decir de los diola? ¿De qué se trata este grupo étnico? Pues bien, los diola son un pueblo muy presente en esta región de Senegal, que incluso se extiende su presencia hasta Guinea Bissau y Gambia. Se caracterizó históricamente por su gran resistencia a cualquier injerencia colonial y religiosa. A raíz de la independencia de Senegal de Francia,  sus movimientos reivindicativos se dirigieron más a acciones armadas que en los años 90 y, con un carácter más secesionista hacia el resto del país senegalés, no ha tenido a día de hoy el éxito deseado.

                                          Arte diola en el patio de un impluvium de Affiniam. Alto Casamance.

Dicho esto, es también una cultura con un arraigo  y arquitectura muy peculiar que se puede observar en numerosos pueblos de la región. Os propongo una ruta por esta región donde el Río Casamance se convierte en el gran protagonista,  vital para la prosperidad y desarrollo de la zona. Los diola tienen unas fiestas de iniciación de los hombres al covertirse de niños a adultos llamadas Bukut, y la fiesta de Los Fetiches con el objeto de pedir abundancia de lluvias. Lamentablemente no tuve ocasión de vivir alguna y animo al viajero a que viva estas experiencias y lo comparta en su blog.

¿Qué caracteriza a esta área de Casamance?

                                                           Interior de un impluvium de Enamporé (Casamance)

Desde un punto de vista arquitectónico, su mayor exponente es la presencia de impluviums. ¿Impluqué? Sí, son unas curiosas casas, normalmente redondeadas, con un tipo de construcción pensada para recoger el agua de lluvia donde es vertida en un patio central a una especie de aljibe. Circundando el patio interior,  se nota además el grosor de los muros y pequeñas ventanas de sus habitaciones. En otros tiempos también sirvieron como pequeñas fortalezas preparadas para defenderse de agresiones externas. También usan materiales de madera noble como de la ceiba, muy abundante en la región y gran resistente a las termitas. Muchos de estos impluviums son usados en la actualidad como campamentos con fines solidarios donde el viajero se puede hospedar por muy poco dinero. No se espere tampoco de grandes comodidades de luz o agua las 24 horas.

                                                       Interior de una habitación de un impluvium de Casamance.

La sensación al estar en las habitaciones recuerda mucho a la de una mazmorra. Desde un punto de vista de naturaleza, el viajero disfrutará de hermosos paisajes donde no pueden faltar los enormes árboles como la ceiba, aquí llamados fromager, baobabs, y exóticos frutales como de mangos y del anacardo.

                                                       Manglares llegando a Affiniam en el Río Casamance.

Os sorprenderá ver también las enormes calabazas que  crecen de los árboles. Las aldeas accesibles solo con pirogas (canoas), los manglares y el avistamiento de pájaros exóticos y flamencos está asegurado.

¿Cómo moverse por esta zona?

Desde Ziguinchor, la ciudad más importante y referencia de la región, se puede visitar lugares muy interesantes que os propongo en este post. Hay que diferenciar la zona de Casamance que esta al norte del río y la del sur.

                                                                            En moto de camino a Enamporé. Casamance.

Para la zona sur, lo primero es a Brin en un taxi-brousse desde el Gare Routière de Ziguinchor. Esta central de transporte público es algo caótica y abrasante, pero asfaltada en contraste con muchas otras del entorno. Hay que ir preguntando para ir a Brin. Yo tomé una que iba a Usuí que era la misma ruta, y a la media hora me bajé. Después buscar a alguien que os lleve en moto por la zona. El transporte público hasta Séléki es escaso y de desconcertante horario.

                                                                                         Piroga antes de salir desde Affinam

Para ir a Affiniam, ir al embarcadero que está a un lado del Hotel Le Perroquet de Ziguinchor y subirse en una piroga pública que sale en la tarde sobre las 6 PM. Esta alternativa os obliga a dormir allí pues no regresa otra hasta el día siguiente. En mi caso tuve que contratar una privada mucho más cara, pero me permitió a cambio volver el mismo día.

Mi recorrido por Casamance

                                                                                                                                                      Mi recorrido por Casamance

Elegí estas aldeas que os detallo a continuación y que podéis ver en el mapa, pero también podéis elegir otras como Oussouye, Dioère, Cagnalen o Badiat. Me llevo dos días conocer la zona. Todo depende del tiempo que dispongáis y lo que queráis abarcar.

BRIN

                                                                               Iglesia de Brin. Casamance.

Brin realmente es un cruce de caminos, pero es inteligente bajarse aquí por dos motivos: Visitar la aldea y sus alrededores, y buscar a alguien que tenga una moto para que te acerque a los demás lugares de la zona. Una buena negociación pero si estirar mucho, porque no se trata de ser tan rácano, te facilitará las cosas. Por 5000 Xof (7,3€) llegamos a un acuerdo y me llevó a donde le dije con paradas por el camino también donde veía algo interesante.

                                                                                 Cementerio de Brin (Csamance)

Antes de ello, tuve tiempo de darme un paseíto donde destacaba una iglesia católica justo en el cruce, y un cementerio católico con todas las tumbas blancas. Algo inusual ver estos lugares católicos en un área con tanta influencia musulmana. Si el viajero tiene ganas de un refrigerio, es el lugar más adecuado por un bar que hay justo en el cruce. Y nada, después de la cerveza, había que moverse ya. Lo primero que le dije a Ibrahima (mi motorista)  fue, «llévame a Darsalam»…

DARSALAM

                                                                           Paisajes de Darsalam (Casamance)

Más allá del interés de conocer esta aldea de 280 habitantes, quería conocer el entorno de la carretera que lleva a la costa. No fue mucho el trayecto en la moto hasta llegar hasta allí. Mi paseo por la aldea mientras Ibrahima me esperaba en la carretera, se reducía a unas cuantas casas típicas de la zona, niños jugando que me miraban con mucha curiosidad como pensando ¿qué c… hace esta toubab (hombre blanco) por aquí? Seguramente lo mismo, pensé yo. Pero os digo la verdad, me gustó cruzarme con aquella gente y que me saludaran con una sonrisa siempre en la boca.

                                                                                 Aldea de Darsalam (Casamance)

El paseo por un ancho camino central estaba flanqueado por hermosos árboles de mangos y de anacardos. Ya de vuelta a Brin, hice algunas paradas donde le dije a Ibrahima. La carretera correctamente asfaltada ofrecía a ambos lados bellos paisajes con unas tonalidades increíbles gracias a los sedimentos por la época seca y que se reflejaban en las lagunas.

                                                                           Mangos de Darsalam. Casamance

Desde Brin tomamos una carretera de tierra rojiza para ir a Enamporé y Séléki. He de detallar nuevamente que el transporte público en esa carretera es muy escaso y espaciado, por lo que la moto fue la mejor opción.

ENAMPORÉ

                                                                                    Enampore, Casamanza

Tras media hora desde Brin, se llega a Enamporé. Lo veréis a veces escrito como Enampor también. Es una aldea muy pequeña pero de intensa vida entre sus habitantes. En cuanto llegué, me recibieron con cierta expectación. Pensaban que me iba a quedan a dormir en el implovium, pero no era mi intención.

                                                                  Paisajes de Enamporé. Casamance.

Salía un gran aroma del Poulet Yassa que comían junto al implovium. Los paisajes que se ven llegando a Enamporé es de la misma tonalidad que la polvorienta carretera, donde alguna mezquita y el ganado daba algo de vistosidad al trayecto. No hay que tener grandes expectativas del lugar pero media hora si se merece estar y conocer el poblado.

                                                                                        Enampore, Casamance.

Si queréis hospedaros, por 5000 Xof (7,3 €) pasáis la noche. Si además queréis pensión completa 11.000 Xof (17€). Mangos y una noche estrellada lo tendréis asegurado.

SÉLÉKI

                                                                            Casas típicas de Séléki. Casamance.

A tan solo 3 km de Enamporé, te topas con esta otra aldea de esencia diola. Quizás con el impluvium mejor conservado de los que vi. Desde hace años tiene el apoyo de la Asociación Española de Ecoturismo Activo de Campamentos Solidarios .

En los alrededores del poblado hay gran presencia de palmeras y una pequeña laguna. Con un breve paseo por la zona se da uno cuenta del valor de aprovechar a través de los impluviums la escasa lluvia que se deja ver a lo largo del año. La aridez predominante y la poca vegetación da explicación al estado de sus vacas, un tanto escuálidas.

                                                                      No cabe duda de la simpatía de sus gentes.

Lo mejor  como colofón de la excursión, es que venden en el impluvium cervezas La Gazelle, que con el sofocante calor, entraba con agua de Dioses. No es un secreto mi afición por la cerveza allá donde vaya.          

AFFINIAM

                                                                     Trayecto fluvial a Affiniam. Alto Casamance.

Para llegar a esta aldea que a veces la veréis escrita como Afiniam, hay que hacerlo en piroga como explico más arriba. Tras media hora por el ancho Rió Casamance se metió por otra hora más por recónditos meandros entre manglares y tupida vegetación. Un paisaje que junto al momento del atardecer que coincidió con el regreso, ofrecía bonitas tonalidades sobre el horizonte. No se diga de los flamencos que con su rosáceo aspecto y atrevimiento apenas se inmutaban al paso de la piroga.

                                  Las ceibas forman parte mayormente de la escena de Affiniam. Casamance

A diferencia de las anteriores que relato, esta aldea, y a pesar de su difícil acceso, se veía más populosa. Usan el cooperativismo como forma de vida y con un breve recorrido por la aldea te da una idea de la variedad de animales que te encuentras por los caminos: Gallinas, cerdos, vacas te dan la bienvenida a tu paso. Pero lo que más me sorprendió son los enormes murciélagos que había en los árboles. Acostumbrado a verlos en Valencia, que por algo es el símbolo de la ciudad, éstos me parecieron enormes. Anteriormente solo los había visto estos quirópteros tan grandes en un parque de Sidney.

                                                                                                Calabazas de árbol.

El impluvium de Affiniam fue el mayor de todos los que ví y sirve actualmente como campamento.

De todas las aldeas que vi, me quedo con Affiniam definitivamente, por su acceso fluvial, su naturaleza, diversidad y su arquitectura diola. Por falta de tiempo no me pude quedar a dormir, pero es muy factible ir en la  piroga pública por la tarde y volver a las 9 AM del día siguiente. Y además os ahorraéis mucho dinero.

                                                                     Hombre musulmán diola, en el momento de oración.

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By Carlos Martinez. Prohibida la copia total o parcial de textos y/o fotografías sin consentimiento del autor, en cuyo caso vendrá citada la fuente.

2 Comments

  1. Muy bien, querido Carlos. Un recorrido con mucha ‘guinda’. Nos has llevado por esas poblaciones en moto (boda-boda, se llamaban en Uganda), que es mi transporte favorito: barato y llega a cualquier sitio.
    Como siempre, cuando visitas un pais que conocí, me haces recordar. Y de ahi recuerdo las casas circulares y las islas de los pájaros, frente a Ziguinchor. Y más, y más,….
    Yo, al final fui al extremo sur, a una población que no recuerdo el nombre. Quizas, Cabo Sikrin, o algo parecido. Esta cabeza!!!!
    Gran país, Senegal.
    Un abrazo.

    • Sí. Se que también eres de pillar una moto y a ver qué sale en África. Son muy recurridas. Como fui por la costa en Gambia, evité Cap Skirring esta vez. Ojalá pueda coger una boda boda en Uganda, pero cundo vaya jaja . Muchas gracias. Un abrazo

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