5 PUEBLOS DE ZACATECAS CON AUTÉNTICA ESENCIA MEXICANA

Zacatecas es uno de los Estados menos conocidos, pero que encierra muchos tesoros por descubrir. Te presento cinco pueblos zacatecanos donde respirarás México en estado puro.

El Estado de Zacatecas, para que os hagáis una idea tiene una extensión similar a Castilla-La Mancha y se encuentra en el Centro-Norte de México. ¿Habéis ido a Cancún? ¡Genial! Pues es todo lo contrario. No hay playa pues está en el interior, situado a más de 2000 metros de altitud; lluvias escasas y paisajes áridos, semidesérticos, y un frío que pela en invierno que congela hasta las tuberías. Un Estado más bien despoblado y cuyos habitantes son los que más emigran a Estados Unidos de toda la República Mexicana. Pues bien, os preguntaréis ¿qué c…. nos cuenta este hombre y qué motivos nos da para visitarlo? Si os cuento que dispone de más Pueblos Mágicos que toda la Riviera Maya. Si hablamos de historia la podríamos comparar con la boliviana Potosí y su importancia en la época colonial por la cantidad de minas de plata que se encuentra en buena parte de su geografía. La arquitectura de cantera rosa no la veréis en muchos lugares más allá de Zacatecas. Hablar de Zacatecas es hablar de charros, de mariachis tan prestigiosos como la de su vecina Jalisco, y su amor por la tambora. Gastronomía inigualable, atardeceres únicos de tonos ocres que se pierden en sus cerros, y un intenso color azul en su cielo que me sorprendió desde la primera vez que llegué. Su capital, del mismo nombre que su Estado, desborda cultura por sus rincones y fue hasta la sede del Primer Congreso de la Lengua Española con Gabriel García Márquez como especial protagonista. Te toparás con muchos pueblos con viejas cantinas mexicanas de la época de la Revolución cuyo rastro de Pancho Villa sigue vivo en la actualidad, y también paisajes que han sido testigo de muchas películas del género Western. Es un Estado que he recorrido cada palmo de él en numerosas ocasiones desde el año 98, y aunque no he nacido allí, me siento tan zacatecano como sus nopales.
Dicho esto, os voy a presentar cinco pueblos zacatecanos que me gusta visitarlos. Cuatro de ellos son de los declarados como Pueblos Mágicos por la Secretaría de Turismo. Espero que tengáis la oportunidad de visitarlos. Ahí van…

JEREZ DE GARCÍA DE SALINAS

O Jerez a secas, como se suele llamar. Con ese nombre, algo tendrá que ver con la Jerez andaluza ¿No? Efectivamente, fue fundada en honor a la homónima española. Destaca por su aire provinciano al pasear por sus calles que van a desembocar a las Plazas Rafael Páez y Tacuba. Pueblo que huele a ambiente charro como pocos, y a la famosa tambora jerezana que merece oír cuando cae la tarde en la Plaza. Edificios con portales e iglesias con unas distinguidas y muy barrocas fachadas hace agradable un paseo por su empedradas calles. No te puedes ir de Jerez sin entrar en una talabartería y dejarte absorber por el intenso olor de cuero cuyos artesanos lo trabajan con esmerada dedicación para fabricar cinturones y sillas de montar. De la gastronomía, pues ni digamos. Probad el asado de boda. No creo que haya un platillo más zacatecano y estáis en el mejor lugar para probarlo. Jerez se ha ganado sobradamente ser declarado Pueblo Mágico y a unos 6o km de la capital del Estado, se puede llegar fácilmente y de camino hacéis un stop  para probar las famosas tortas de Malpaso de esta localidad.

PINOS

Otro Pueblo Mágico a destacar si venís desde San Luis de Potosí a Zacatecas. No sé lo que más subrayar de este pueblo, pero me encanta: La Torre del Reloj, el Portal de Villalpando, la Iglesia de Veracruz, quizás el Portal de Juárez. Estos son elementos arquitectónicos únicos y que le dan realeza a este pueblo, pero las leyendas que guardan sus calles, sus tradiciones y su engalanada historia le da aún más categoría. Es un pueblo para detenerse en sus detalles, como el del retablo churrigueresco de la Capilla de Tlaxcala, observar de fondo los chacuacos, que no son más que las antiguas chimeneas de las explotaciones mineras, sus cuidados jardines y el pausado caminar de sus gentes. ¿Y un receso? Id al Mercado Municipal, reconvertido en su interior con taquerías y puestos de gorditas. En agradecimiento, hago publicidad de las de Doña Mary, y las mejores, las de queso y chicharrón ¿te las vas a perder?…

SOMBRERETE

Hermanada con el pueblo extremeño de Llerena, y asemejado a los otros pueblos del post en su arquitectura colonial y el esplendor de un pasado de bonanza gracias a sus minas de plata, los supera ampliamente en la cantidad de edificios civiles, iglesias, templos y plazuelas.  Pero además se combina con entornos naturales que poco tienen que envidiar a los paisajes de películas del oeste, con formaciones rocosas de caprichosas formas como los de La Sierra de Órganos. Sombrerete, que debió su nombre a la forma de sombrero de algún cerro cercano, es un Pueblo Mágico que tiene bullicio si lo buscáis. Sólo tenéis que caminar a través de Los Portales del centro donde las tiendas y actividad comercial se convierten en un bidireccional flujo de gente. Y también si queréis paz, no necesitáis caminar mucho para encontrarla. Por ejemplo, dirigíos hacia el Templo de San Francisco y esperar de paso, como el sacristán voltea desde abajo con una larga cuerda las campanas a la antigua usanza. No muy lejos de Sombrerete está La Noria, un pueblo casi fantasma, y dónde se puede visitar una pequeña y un tanto surrealista capilla en honor a La Santa Muerte. Sombrerete está geográficamente más cerca de Durango que de la capital estatal Zacatecas, pero no es excusa para visitarlo. Cuando estéis allí, y os dé hambre, id a probar las famosas brujitas de frijol con queso. Preguntando se va a Roma, pero también para que os digan dónde están las mejores del pueblo.

NOCHISTLÁN DE MEJÍA

Nochistlán no puede negar su cercanía al Estado de Jalisco por su gusto por el buen mariachi y de hecho que fue la primera Guadalajara antes de la capital Jalisciense. Un pueblo labrado a base de historias de luchas entre caxcanes contra españoles, contra la intervención francesa y los movimientos de Independencia. A diferencia de los otros pueblos, tiene un imponente acueducto. Y qué decir de sus porticados edificios con tonos pastel y edificios religiosos. En eso, Nochistlán no se queda coja. El Jardín Central, es un punto de concurrencia de niños, ancianos. Un momento que no os debéis perder son algunas fiestas que se hacen durante algunos días señalados del año en honor al Hijo Ausente. Muchos jovenes bien engalanados llegan de Estados Unidos y no faltan quienes contratan con frescos dólares, bandas de tamboras y mariachis para hacer su mitote (desmadre) en el Jardín, y quién sabe si enamorarán a alguna paisana. Si elegís visitar el pueblo, en enero es buena época coincidiendo con la empinoladas en la Iglesia de San Sebastián donde la harina, el confeti y pinole (maiz molido con azúcar y canela) toma especial protagonismo junto a romerías y serenatas. Preguntad por las fechas cuando se celebran las coleaderas (una disciplina charra con vacas) que son bien conocidas  Nochistlán también como los anteriores es declarado Pueblo Mágico, y razones no le faltan. También es un buen lugar para adquirir artículos vaqueros como talabartería, cinturones, sombreros y botas.

CONCEPCIÓN DEL ORO

Casi fronterizo con el Estado de Coahuila, y también conocido por los zacatecanos para abreviar como “Concha del Oro”, deja muchas pistas de que el oro fue el pricipal protagonista del pueblo. Mucho de este metal precioso se extrajo hasta principios de siglo XX. Después continuaron con otros minerales, llegó la decadencia, y hoy en día solo quedan las ruinas de  la maquinaria de lo que fue en su día las empresas extractoras. Concha del Oro no es Pueblo Mágico pero no le quita su mérito, al menos para mí. Sus imponentes y enormes chimeneas que todavía perduran y su peculiar emplazamiento en medio de cerros y que intimida de cerca tanto con el desierto como con el bosque la hace especial. La cercanía de pueblos casi fantasmas como Mazapil nos hace pensar a través de sus reminiscencias mineras cómo debió ser el modo de vida en la época de esplendor minero. Pasear por Concha de Oro se hace un poco cuesta arriba hasta llegar a la Iglesia de la Purísima Concepción, pero antes puedes probar los famosos huevos mineros para tomar energías, y por qué no, intentar después subir hasta el Cerro de la Serpiente. Concepción del Oro está lejos de la ciudad Zacatecas, pero si decidís viajar a Santillo (Coahuila), puede ser un buen motivo para conocerlo. Así, lo hice yo.

Y habrán más!!!

Por hoy escribo sobre estos cinco pueblos, que si os fijáis en la zigzagueante silueta del mapa del Estado de Zacatecas, se encuentran muy distantes entre ellos. No se podrían visitar ni en un día, ni en tres, pues no están muy bien comunicados entre ellos, pero tienen en común un encanto especial, al menos para mí. Habrá segunda parte de cinco pueblos más de este lindo Estado. Se me quedan en el tintero Teúl, el otro Pueblo Mágico del Estado de Zacatecas que falta, y algunos más no menos interesantes como Jalpa, Juchipila, Tabasco, Ojocaliente, Villanueva entre otros. Su momento les llegará. ¡VIVA EL ESTADO DE ZACATECAS!

By Carlos Martinez. Esta web no tiene publicidad y la información se comparte de manera altruista, y así quiere continuar. La reproducción parcial o total de textos y/o fotos sin ánimo de lucro se podrá con autorización del autor, en cuyo caso vendrá citada la fuente. En cualquier otro caso queda terminantemente prohibida.

 

1 Comment

  1. Bienvenido sea este ‘post zacatecano’. Creo, además, que Zacatecas es tu gran santuario mexicano ¿o no?. Por lo que describes, creo que todos ellos merecen una visita. Me encanta, por otra parte, esa palabra tan mexicana como ‘empinoladas'(en Nochistlán). Ji, no lo conozco ni las probé pero me gusta el ‘palabro’ por otra parte tan auténtico.
    Un abrazo [y sigue, sigue].

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